martes, 29 de mayo de 2012

Malvinas: soberanía Latinoamericana


Quizás el colonialismo nos suena un tanto a antaño: pensamos en quién le dio su nominación, Cristóbal Colon, en la conquista de América, y en los grandes colonizadores como Hernán Cortes, Francisco Pizarro o Pedro de Valdivia; pensamos en países de otros continentes que fueron sometidos históricamente por las grandes potencias de turno; pensamos en una opresión que, técnicamente, forma parte del pasado. Junto con el “imperialismo”, el “capitalismo”, o la “revolución”, entre otras palabras fuertes,  entra dentro de una categoría que, para el común de la gente, pareciera tener que ver con una terminología pasada de moda.
De hecho, la “omnipresente y omnipotente” Organización de las Naciones Unidas llevó a cabo hace más de medio siglo la "Declaración sobre la Concesión de Independencia a los Países y Pueblos Coloniales", la cual buscaba poner fin al colonialismo en todos lados donde se estuviese dando, y en todas las formas en las que se estuviese desarrollando.
Si suponemos que la de la ONU es palabra santa, no deberíamos estar hablando hoy día de algo que pareciera ser tan antiguo como el colonialismo. Pero como parece demostrar la historia, lejos queda la teoría de la práctica en lo que respecta a las resoluciones y disposiciones de la ONU y todos sus comités y organismos asociados. El caso de Malvinas resulta ejemplar en este sentido: desde 1966 se viene dando un intercambio público de declaraciones entre la Argentina y el Reino Unido con respecto a la soberanía de las islas, sin resultados concretos hasta la fecha.
Al cumplirse 30 años de la nefasta guerra que tuvo lugar allí, la cuestión de la soberanía de las islas que se sitúan geográficamente a 925 Km. De Comodo Rivadavia, provincia de Chubut, es un tema que hoy día tiene más vigencia que nunca.
Cuando nos liberamos del colonialismo español, las Malvinas no pasaron a ser automáticamente argentinas, sino que se convirtieron en integrantes del Virreinato del Río de la Plata, es decir, parte también de los actuales Uruguay, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Perú. Con esto no quiero decir que las Malvinas no sean argentinas, sino que forman parte de algo más grande.
Como venimos redescubriendo desde hace más de una década, los países sudamericanos no constituimos bloques aislados y autónomos respecto al resto, sino que formamos parte de una comunidad que, después de siglos de opresión y lucha, se presenta como más unida y más fuerte que nunca. Patria Grande, Unidad Latinoamericana, es el nombre que lleva este proceso de progresiva solidaridad y alianza socio-político-económica entre los países de la región.
Las Malvinas son argentinas, y por tanto, son latinoamericanas. Esto no lo decimos “nosotros, los argentinos”, sino que gran parte de los países de la región (englobados principalmente en la Unasur) han demostrado recientemente su incondicional apoyo a la Argentina en su justo reclamo de soberanía.
En este histórico reclamo ya no estamos liderados por un militar incompetente y borracho con aires de mesianismo, sino que contamos con el expreso apoyo de gran parte del continente. Como tantas otras, el caso Malvinas es una cuestión de interés continental, al menos hasta el límite del Río Bravo en Méjico.
Con un primer ministro porfiado y poco predispuesto al diálogo, aunque no tan de hierro como la Dama, Inglaterra hace caso omiso al reclamo. Ante la incesante propuesta de dialogo por parte de la Argentina, liderada en los últimos meses por el canciller Timerman, el gobierno ingles, como ha hecho a lo largo de todas las etapas de la cuestión, se muestra inflexible en su posición anti-negociadora.
El reclamo por la soberanía de las islas data del siglo XIX, de los años posteriores a la ocupación inglesa (1833), y fue dejado en un segundo plano durante varios años debido a las relaciones comerciales entre ambos países (el modelo agro-exportador, la Argentina como el granero del mundo y la mar en coche).
Ahora bien, quien preste un poco, solo un poco, de atención a la historia podrá darse cuenta de que Inglaterra, englobada en el Reino Unido, no se trató ni se trata de un país que se conforma solamente con la posesión de las tierras que constituyen su territorio geográfico. La expansión británica, impulsada por la famosa Revolución Industrial generó que durante todo el siglo XIX y parte del siglo XX, la economía y la cultura anglosajona penetren en los más recónditos lugares del globo. Desde Sudáfrica hasta la India, pasando por Nueva Zelanda y Malasia, Inglaterra se convirtió en la potencia dominante e incuestionable del momento.
Así como sucedió desde el siglo XVII en los actuales Estados Unidos y en la actual Centroamérica, a principios del siglo XIX la potencia británica intentó desembarcar en las costas sudamericanas a través de las llamadas “invasiones inglesas”, las cuales pudieron ser combatidas y derrotadas oportunamente por las fuerzas locales. Las relaciones carnales/comerciales con los gobiernos argentinos comenzaron en la década del veinte gracias a un Rivadavia que, fascinado con el progreso europeo, dio el visto bueno para la entrada del capital inglés a través de un empréstito contraído con la financiera Baring Brothers. Estas relaciones comerciales con la metrópoli anglosajona se mantuvieron firmes durante más de un siglo, por lo que el reclamo de soberanía fue reavivado y oficializado recién después de la segunda guerra mundial.  
Desde entonces las idas y vueltas se volvieron interminables, pero siempre terminando en la nada. El revitalizado reclamo por parte del gobierno argentino en los ultimes meses, no hizo más que dar cuenta de que la postura inglesa se mantiene y piensa seguir manteniéndose rígida y antidialógica. Las declaraciones y el accionar de Cameron reflejan perfectamente ese conservadurismo acérrimo que caracterizó a la Tratcher y a todos sus predecesores.
A pesar de que quieran imponer el miedo con sus grandes barcos y sus tecnológicos armamentos, el reclamo por la soberanía no puede dar marcha atrás. Por más que argumenten que los Kelpers deben elegir quien los gobierne, es imposible pensar en el derecho a la autodeterminación de un pueblo que no solamente fue implantado como consecuencia de una invasión, sino que habita las islas por temporadas, siendo una constante el desplazamiento de individuos desde Inglaterra hasta allí.
No es casualidad que de los 16 territorios declarados como “no autónomos” por la ONU, Inglaterra maneje la administración de 10. Es evidente que pretenden continuar con su política colonialista, y no se ven en el horizonte intenciones de dejar de hacerlo. En cualquier parte de cualquier continente no debe permitirse que se siga dando semejante anacronismo.
Hay vastas tierras que habitar e innumerables recursos por utilizar, pero quien tiene que hacerlo no debe ser una potencia que busca adueñarse, saquearla y explotarla en beneficio propio.
Las Malvinas son genuinamente parte de la Republica Argentina, y como tal, parte de nosotros. Por esta razón, no debemos bajar los brazos en esta lucha contra los vestigios colonialistas. Esta lucha nació de nosotros, los argentinos, pero debe ser dada por todos nosotros, los latinoamericanos.



Publicado en Inconsciente Colectivo Nº 1, Mayo 2012.

domingo, 22 de abril de 2012

Noche de abrazos en la feria


Noche fría la de Buenos Aires. El Otoño empieza a mostrar las garras de su hermano Invierno, preanunciando su pronta llegada. La feria colmada de gente. La fila para ver al maestro, interminable. Miles de sentipensantes aguardaron su llegada. Muchos pudieron entrar a la cálida sala, otros permanecieron afuera, con frío pero con el estimulo de saber que pronto estarían escuchando Palabras Andantes brotando de la boca del escritor.
Luego de las formalidades, los días se echaron a caminar. La lectura del calendario, intencionalmente desordenada, empezó por Enero 11. Los problemas técnicos interrumpieron el relato sobre Don Dávalos, pero al menos supimos, por boca del propio maestro, que el micrófono mejoraba la calidad de los textos que leía.
Aplausos mediante, Enero 15 nos llevó a pensar, de la mano del zapato de Rosa Luxemburgo, en aquellos que día a día levantan las banderas de la libertad y la justicia. Junio 5 nos contó que la naturaleza no es muda, pero que si fuera Banco, ya la hubiese sido salvada. Abril 12 nos hizo dar cuenta de que los indígenas americanos fueron castigados por los colonizadores por causa de los mismos crímenes por los que había condenado, unos siglos atrás, Jesús de Nazaret. Octubre 8 hizo que los aplausos llovieran recordando la caída de Guevara, Sandino, y Zapata, tres que se negaron a repetir la historia. En Octubre 12, los nativos americanos descubrieron que eran todo lo que los europeos decían que habían descubierto. En Septiembre 11, día de la lucha contra el terrorismo, comenta que a quienes debería buscarse en realidad son a los traficantes del miedo. En Julio 23 nacieron los hermanos gemelos que gobiernan, desde hace más de medio siglo, todos los gobiernos: el FMI y el Banco Mundial. En Septiembre 15, los banqueros “victimas” de la crisis del 2008 fueron compensandos con más dinero del que bastaría para darle de comer a todos los pobres del mundo, con postre incluido. En Mayo 23 de 1937 se realizó la autopsia del por entonces dueño del mundo, John D. Rockefeller, en la cual “no se encontró ningún escrúpulo”, según nos relataba, irónicamente, nuestro uruguayo vecino. En Octubre 14, nos cuenta la derrota de la civilización en Bolivia, cuando en el 2002 “las empanadas derrotaron al progreso” que llevaba McDonals a esas tierras. Aprovechó su relato sobre las sanguijuelas modernas, las que venden buena salud mientras nos acompañan al cementerio, para mencionar el conflicto minero en la Argentina, despertando la segunda gran ovación de la noche.


Nos habló, a través de indignantes e increíbles relatos, acerca de los problemas de la desinformación, del rol de la iglesia en los distintos procesos históricos, de los niños robados, de los males de las dictaduras militares, y de la reivindicación del papel de las mujeres latinoamericanas. También nos habló de los desparecidos: nos invita a recordar en Agosto 30 no solo a las desapariciones humanas, sino también a “los bosques nativos, las estrellas en las noches de las ciudades, las cartas escritas a mano, los viejos cafés donde había tiempo para perder el tiempo, el sentido comunitario y el sentido común”. Con exquisito sentido del humor se pregunta en Marzo 9 sobre el misterio que encierran los nombres “ministerio de Defensa” y “Presupuesto de Defensa” de un país que fue invadido una sola vez, durante un día, en toda su historia. Para el escritor resulta “un enigma mas indescifrable que el misterio de la santísima trinidad”. Con el mismo humor se refiere a Noviembre 10, día de la ciencia, al indicar que se invierte cinco veces menos dinero en la cura del mal de Alzheimer que en estímulos para la sexualidad masculina y siliconas para la belleza femenina, concluyendo en que en pocos años tendremos viejas de tetas enormes y viejos de penes duros pero ninguno recordará para qué sirve”. En Octubre 17, con sutil ironía reflexiona sobre el porqué de la existencia de los pobres, al preguntarse “¿Será porque su desnudez nos viste, y su hambre nos da de comer?”.
La tercera gran ovación de la noche vino de la mano del relato sobre Las Sacrílegas de Junio 9, aquellas lesbianas de principio de siglo que se amaban a escondidas, y que escaparon de la persecución de una cultura que no estaba lista para aceptarlas. Luego de mencionar el logro que implicó la sanción del matrimonio igualitario en la Argentina, concluyó el relato con unos versos del cantante Milton Nacimiento que expresan que “toda manera de amar vale cantar, toda manera de amar vale amar, toda manera de amar vale la pena”.
La ininterrumpida hora y media de lectura terminó con dos relatos sobre Diciembre 31, uno que nos invita a enviar nuestro fuego hasta el final, y otro que nos invita a seguir brindando por el nacimiento de los días y los libres. Entonces los aplausos y las ovaciones se escucharon por última vez, y el maestro saludó a su público para luego partir, de inmediato, a solucionar unos problemas de carácter personal, según él mismo contó.
¿Cuántos de los que asistieron a la conferencia habrán leído sus vagamundeces? ¿Cuántos dirán ´No´ y cuántos serán como ellos? Poco importó ya que después de disfrutar de estos abrazadores relatos, todos y cada uno de ellos salieron cantando La Canción de Nosotros, y las utopías de los desesperanzados volvieron a caminar. Los Hijos de los Días dieron, oficialmente, sus primeros pasos y su padre, Don Eduardo Galeano, nos recordó que debemos ser tan porfiados como para seguir creyendo en la razón humana porque, como él dice, fuimos mal hechos pero no estamos terminados.

martes, 10 de abril de 2012

El hijo maldito de la crisis

La crisis argentina de hace una década, además de los graves problemas económicos, trajo consigo enormes problemas de índole social que desembocaron en una situación de profunda pobreza, desigualdad y malestar social a nivel general. Sus hijos fueron muchos, pero probablemente el que más daño le causa a la sociedad hoy, diez años después, sea el Paco.
Cuando fue noticia, fueron varios los informes que veíamos en los grandes noticieros: la droga de los pobres, la resaca de la cocaína, la droga del exterminio y demás. Sin embargo, hace ya un buen tiempo que el problema de la existencia del Paco ha dejado de ser una nota en un diario, una mención en un noticiero, o algo que provoque una real preocupación entre la gente a la cual no afecta ni directa ni indirectamente ¿Y esto por qué? Probablemente sea porque, lisa y llanamente, no sea algo que venda: nos hemos acostumbrado a que exista y a que cada vez se expanda más y más; hemos cometido el peor de los errores que se pueden cometer en relación a un problema: naturalizarlo. Vamos a tocar este tema para refrescar la memoria de algunos, para que algunos lo conozcan en relativa profundidad, pero más importante, para que todos seamos concientes de que los efectos de esta droga son realmente devastadores y que si existe, es porque es lamentablemente necesaria: por ser un negocio o por ser una vía de escape de la realidad.



¿Qué es el paco?

Paco es el nombre que se le da a la “PAsta base de la COcaina” (también llamada PBC), y no es siquiera una droga, sino un residuo de la misma. El paco surge de la crisis del 2001, siendo una alternativa a las dos drogas más consumidas: la marihuana y la cocaína. Claro esta: el consumo de la cocaína se vio disminuido dado su alto costo, produciendo una reconversión del mercado en el cual los traficantes dejaron de distribuir las mencionadas drogas como antes de la crisis.

Elaboración y consumo

Como su elaboración es mucho más barata y sencilla, el paco empezó a tener un notable arraigo inicialmente entre los sectores marginados: las villas miseria. Elaborada en base a sus desechos, el paco no es apto para el consumo humano por no tener el tratamiento de la cocaína: la misma es extraída de las hojas del arbusto de coca a través de un proceso de maceración y mezcla con solventes. El paco, en cambio, tiene entre sus componentes querosén, ácido sulfúrico, alquitrán, monóxido de carbono, anfetaminas, etc. Lo cual lo vuelve altamente adictivo y tóxico. ¿Cómo se consume? Junto con un cigarrillo de marihuana (“nevado”) o más comúnmente por vía respiratoria a través de las pipas caseras (hechas con latas, bombillas, antenas, etc.) en donde se mezcla el producto con viruta de metal y ceniza de cigarrillo de tabaco a modo de filtro.

Los efectos

Esquemáticamente, podemos decir que las etapas que atraviesa un consumidor de Paco son las siguientes:

I) La euforia:
- Disminución de inhibiciones
- Sensación de placer
- Éxtasis
- Intensificación del estado de ánimo
- Cambios en los niveles de atención
- Hiperexcitabilidad
- Sensación de ser muy competente y capaz
- Aceleración de los procesos de pensamiento
- Disminución del hambre, el sueño, y la fatiga
- Aumento de la presión sanguínea, la temperatura corporal, y el ritmo respiratorio

II) La disforia
- Sensación de angustia, depresión e inseguridad
- Deseo incontenible de seguir fumando
- Tristeza
- Apatía
- Indiferencia sexual

III) El consumo compulsivo: etapa en la que la persona empieza a consumir ininterrumpidamente cuando aún tiene dosis en la sangre, para evitar la disforia.

IV) Sicosis y alucinaciones: la pérdida del contacto con la realidad puede darse después de varios días o semanas de fumar con frecuencia, y durar semanas o meses. Las alucinaciones pueden ser visuales, auditivas, olfativas, o cutáneas.

Por ser altamente adictivo, el Paco demanda un consumo ininterrumpido: como sus efectos duran entre 2 y 8 minutos, el consumidor necesita ir a comprar otra dosis, y es entonces cuando empieza a gastar más y más dinero, los cual lo lleva a vender sus pertenencias muchas veces, y en el peor de los casos, a delinquir para conseguir lo que necesita. Esta corta duración del efecto y su consiguiente demanda continua, hacen que el paco (que ronda entre los $ 2 y $ 5) no sea, en realidad, barato: el promedio es de 10 a 15 por día, con casos extremos que rondan los 100.

Los consumidores

Si bien es cierto que el Paco nació en el interior de los sectores más pobres de la sociedad, también es cierto que con el pasar del tiempo se fue expandiendo hacia los sectores medios y los más pudientes.
Se estarán preguntando ¿por qué se la caracteriza entonces como “la droga de los pobres”? en primera instancia se debe a una cuestión de visibilidad: entre los sectores marginados, el consumo es plenamente público y sus consecuencias también; los consumidores se encuentran mucho más expuestos. La diferencia con el consumo de la clase media la podemos encontrar en: el cuidado físico posterior al consumo, la privacidad del mismo, la posibilidad de elegir de a quien comprar y de delivery, y la vulnerabilidad propia de las condiciones de vida.
Se estima que el consumo en los sectores más afectados por la droga se instala alrededor de los 14 años, habiendo casos extremos de solamente 7 u 8. Lo cierto es que a menor edad, mayor y más rápido es el daño, por una evolución del cerebro más sensible (por supuesto que el estado nutricional influye). Los consumidores, llamados por su aspecto “Muertos vivos”, han aumentado en grandes porcentajes durante la última década: un estudio de la ONU en el 2007 estimaba que desde el 2003 hasta esa fecha, el consumo había aumentado en un 200%, siendo el mayor en Latinoamérica.
En cuanto a los centros en donde los adictos pueden tratarse, además de ser la mayoría de ellos privados y por tanto casi inaccesibles, lo cierto es que son escasos: habiendo cientos de miles de consumidores de paco, se cuenta con un número ínfimo de lugares de rehabilitación o de manejo de la adicción.

Los dealers

El Paco es un negocio que factura miles de millones por año y, a diferencia de la cocaína o la marihuana, no se trata de un manejo a través de carteles organizados, sino que su elaboración puede ser casera y no demanda una extensa ruta de envío. Es por ello que los llamados “dealers” actúan de forma fragmentada, prácticamente autónoma, en cada barrio o lugar que frecuentan.  

El problema social

Como bien hemos visto, el Paco si bien no es propiedad solamente de los sectores más pobres, es cierto que es en ellos en donde su efecto se amplifica. Al ser el “desecho de la cocaína”, el Paco produce efectos parecidos a la misma, pero en su extremo: y es justamente aquí en donde la diferencia entre las condiciones de vida de los consumidores se torna un punto nodal. Los consumidores de los sectores medios y altos, al tener otro ingreso tanto monetario, como cultural y nutricional, ven que los efectos son más lentos, quizás no tan graves, pueden tener otro control sobre el consumo, y pueden pagar un tratamiento en un centro privado. En los sectores bajos, en cambio, no solo el ingreso es más bajo, sino que el desconocimiento de sus efectos, agravados éstos por insuficiencias nutricionales, genera que el daño sea mayor y hasta mortal.

El consumo, a la larga, saca no solo el hambre, sino también la conciencia de marginación. Como sucede con el poxirran, el Paco es una suerte de “vía de escape”, todo lo contrario a un cable a tierra, que encuentran los consumidores para olvidarse y distanciarse de su situación actual. Además, los consumidores de más bajos recursos sufren una doble exclusión: de la sociedad por su condición de pobres, y entre sus pares, por ser peligrosos e imprevisibles.
El paco no es un problema solo Argentino, sino que también afecta a varios países de Suramérica: en Colombia se lo conoce como “Bazuco”, en Uruguay como “Pasta”. De hecho, en las últimas semanas en Honduras expresan su preocupación por la expansión de esta droga, temiendo que llegue y se instala en Centroamérica.

El Paco existe. No es noticia pero existe, y sigue produciendo los mismos efectos, o peores, entre los consumidores. El paco es muerte, y es producto de un sistema que, evidentemente, lo vuelve asquerosamente necesario. Es la punta de un Iceberg cuya base a muchos nos cuesta, y les cuesta ver. Ver para conocer; conocer para indignarse; indignarse para combatirla.
Si pretende arribar a buen puerto, este proceso debe incluirnos a todos y cada unos de nosotros.Digámoselo NO AL PACO, y tratemos de entender por qué existe, para intentar revertir esta nefasta situación.

lunes, 26 de marzo de 2012

Los Cirigliano/Final

Con ustedes, los dueños del poder

No caben dudas de que los Cirigliano poseen un “olfato para los negocios” notable. El camino trazado desde la herencia de dos colectivos hasta la construcción de un imperio continental del transporte, estuvo complementado por la incursión, como vimos, en los más diversos emprendimientos.
Ahora bien, los Cirigliano son parte de un grupo selecto (integrado por los Macri, los Fortabat, los Pérez Companc, entre otros) que tienen y tuvieron un toque distintivo: la habilidad suficiente para adaptarse a las distintas coyunturas. El hecho de compartir partidos de golf con Menem, acompañar en viajes empresariales a De la Rua, y pagarle con dinero del estado viajes de placer al ex Secretario de Transporte, Ricardo Jaime, da cuenta de que Mario, Claudio y compañía no se alinean para ninguna bandera política, habiendo sido ayer empresarios menemistas, y hoy “empresarios K”.
Probablemente sea una falacia catalogar a un grupo empresarial bajo cualquier corriente política dado que, como lo que importa es hacer plata, no importa quien apoye o de permisos para seguir haciendo negocios: importa que se apoye y que se permitan seguir haciendo negocios, y nada más.
Los Cirigliano son lo que son no solamente por su habilidad y creatividad para hacer negocios, sino porque tuvieron el visto bueno de todos los gobierno desde Menem a esta parte, para ir acrecentándolos. En primer lugar se beneficiaron del proceso de privatizaciones del estado, mediante el cual se hicieron concesionarios de las ex líneas Sarmiento y Mitre, hoy englobadas bajo la empresa Trenes de Buenos Aires. Además hemos visto también como los noventa fueron el inicio de muchos de los emprendimientos de los hermanos, incluyendo el nacimiento del pulpo de los mil tentáculos: COMENTRAS S.A.
De la crisis del 2001 salieron beneficiados principalmente gracias a la Emergencias Ferroviaria, que evitó que se les reduzcan o quiten los subsidios estatales para seguir manejando TBA; y a partir del 2003 sus negocios han sido favorecidos por la creciente política de subsidios, fuertemente sostenida por los Kirchner a los largo de esta década, a través de la cual han recibido mucho dinero, que no han invertido como corresponde, y que tuvo un control por parte de los entes reguladores deleznable.
La razón de ser de este informe, además de dar a conocer a los concesionarios de TBA después de la tragedia de Once, es dejar planteada la siguiente hipótesis: los Cirigliano utilizan el dinero que reciben por parte del estado para financiar sus empresas privadas, y no para invertirlo en los bienes concesionados, tal cual fue pactado en una primera instancia.
Más allá de contar con elementos de análisis aportados por el presente trabajo, es una hipótesis que deberá ser confirmada por la justicia (como se esta haciendo, técnicamente, desde el momento del accidente), pero como los tiempos judiciales son bastante particulares, es importante prestarle atención a esto desde ya, para ir sacando cada uno sus propias conclusiones que, seguramente, apunten hacia el mismo punto.
Los dueños del poder generalmente es esconden tan bien, que se terminan convirtiendo en conceptos, en seres que pareciera que no existen en la vida real, seres que controlan los destinos de las personas desde algún pedestal lejano.
Cuando choca un tren y mueren 51 personas y quedan 703 heridas, nos damos cuenta de que algo anda mal, de que evidentemente alguien no hizo lo que tenía que hacer como corresponde, de que a alguien no le importó la seguridad de los pasajeros, de que alguien no controló que los que tienen que hacer las cosas las hagan. Ocurrida la tragedia, nunca antes, nos ponemos a buscar a los responsables, y es entonces cuando, por deslices como este, los dueños del poder son desenmascarados. En este caso los dueños del poder se llaman Mario Cirigliano y Claudio Cirigliano, responsables centrales de la tragedia de Once.
Esto no quiere decir en absoluto que sean los únicos. Ellos son responsables por desviar los fondos del estado para beneficio personal, descuidando el mantenimiento del transporte publico, pero también quienes les permitieron seguir haciendo sus negocios (Menem, De la Rua, Duhalde, Kirchner, Fernández) y quienes no los controlaron (Guillermo López del Punta, Ricardo Jaime, Juan Pablo Schavi), tienen una cota de responsabilidad en todo esto.

La tragedia de Once fue un accidente evitable, ocurrió por culpa de la negligencia humana y de la falta de interés por la seguridad de los pasajeros, pero también porque los pasajeros naturalizamos el hecho de tener que viajar en tan deplorables condiciones. Por adaptarnos sin chistar, por permitir que pisoteen nuestros derechos, por no protestar contra los responsables de que los trenes estén en buen estado, de que las vías no estén arruinadas, de que no haya más inversión real para ampliar la red ferroviaria y dejemos de viajar como sardinas.
Ahora que sabemos los nombres y apellidos de algunos de los responsables, es un buen comienzo para empezar a reclamar nuestros derechos con fundamentos válidos. Pero como sucede con todo, al fin de cuentas, el cambio para que algo realmente mejore, empieza por el compromiso de uno.

sábado, 24 de marzo de 2012

El proceso de desorganización nacional

Más allá de que se hayan hecho todos los tipos de análisis posibles con respecto al genocidio que implicó el golpe militar iniciado el 24 de Marzo de 1976, es importante no dejar de abordar el tema para que no se olvide, como suele suceder con tantas otras cosas en esta sociedad de la cultura de lo efímero.
La gran pregunta que nos podemos hacer es en qué estaban pensando quienes lo llevaron a cabo. Los distintos análisis historiográficos, sociológicos e inclusive psicológicos nos pueden responder que esos señores pensaban que debían marcar el rumbo de aquella convulsionada sociedad de los setenta, en donde los hijos de Marx y Evita, al decir de Galeano, parecían adueñarse de la escena.  Pensaban que la sociedad debía ser re-educada, que el tirano Peronista había creado un monstruo que no pudo parar y que “los subversivos de siempre” se estaban radicalizando cada vez más, que las masas estaban equivocadas, que la guerrilla era la máxima expresión de la barbarie organizada de esos tiempos. Pensaban que a este pueblo joven, infantil, le faltaba disciplina, aprender a respetar a sus superiores, a acatar las ordenes, a llevar un modo de vida disciplinado y ejemplar. En su mesiánica visión, pensaban que venían a salvar al pueblo de la influencia subversiva, del terror rojo, y con ello, pensaban que venían a cumplir un sacrifico al asumir tamaña responsabilidad.
Si nos ponemos a ver el contexto en el que estuvo inmerso este nefasto proceso de desorganización nacional, nos vamos a dar cuenta que pasaba lo mismo en varios países de la región: Videla en Argentina, Pinochet en Chile, Banzer en Bolivia, Bordaberry en Uruguay, entre otros, fueron los hijos de la llamada Doctrina de la Seguridad Nacional, la cual decía algo así como que el enemigo no estaba de las fronteras para afuera, sino todo lo contrario: dentro del mismo país. Esto debe entenderse en el marco de la llamada “guerra fría”, la cual consistía en el enfrentamiento de los Estados Unidos, tan liberales y democráticos ellos, y la Unión Soviética, tan intranquilizadora y totalitaria, según los vecinos del norte.
Aprendidos y aprehendidos los manuales de la escuela de la muerte (más conocida como Escuela de las Américas), muchos de estos genocidas aplicaron sus conocimientos contra su propio pueblo: lo secuestraron, lo torturaron y lo desaparecieron.
Durante las dos décadas en las que se dieron la mayoría de estas dictaduras (alineadas en los setenta bajo el famoso Plan Cóndor), no podemos dejar de preguntarnos también cómo podían dormir tranquilos estos señores habiendo causado miles de muertes, millones de torturas e incontables desapariciones.
Lo cierto es que este pueblo lo sufrió en carne propia. Un pueblo que más que re-educado fue castigado, azotado por el peor enemigo del hombre: el miedo.
Además de hacer trizas al estado y a la economía, lograron que el terror se instale como una invariable en la sociedad. Cuando el Falcón empezó a ser manejado por la Parca, los argentinos debimos elegir entre los dos caminos de siempre, pero en su versión extrema: la indiferencia o la lucha.
Fue entonces cuando, mientras algunos “no se metían”, otros dieron cuerpo y alma para mantener vivo aquello que no muere nunca: los ideales. Esa lucha que desembocó en la desaparición de una generación entera, fue la de aquellos enemigos de la negación de la libertad, de la imposición del miedo y la inseguridad como forma de vida. Fue una lucha estigmatizada, ya que subvertir el orden establecido iba en contra de los valores occidentales y cristianos, los cuales se sabían muy correctos y éticos en la teoría, pero macabros en la práctica.
Esos “zurditos”, esos “tirabombas”, esos “guerrilleros”, “subversivos”, y tantas otras catalogaciones más, hicieron lo que otros hicieron en otro tiempo y lo que muchos intentamos hacer en éste: luchar contra aquél o aquellos que quieren que vivamos sometidos. En la dictadura asesina de hace 36 años el enemigo era bien visible, con su prolijo uniforme y su disciplinado andar. Ese enemigo visible intentó invisibilizar a quienes lo enfrentaron, pero podríamos decir que le salió al revés: su derrota reside en el hecho de que las 30.000 almas que quiso invisibilizar están más vivas que nunca, al ser el símbolo de una lucha que no se debe abandonar.
Los enemigos de ayer fueron los militares, los de antes de ayer las elites que fundaron esta nación matando indígenas para unificar el territorio, y antier los colonizadores de los cuales debíamos liberarnos. Hoy son las corporaciones, las elites que desde siempre vienen queriendo manejar nuestros destinos a su antojo, la banca, las naciones que quieren someter a otras acusándolas de terroristas, los organismos internacionales que ocultan bajo su fachada institucional las intenciones de un puñado de hombres de manejar el mundo como mejor les conviene. A esa altura de la historia, el enemigo adquirió tal grado de sutileza que no nos damos cuenta de que existe, y de que quiere que sigamos con los ojos tapados, o saturados por la industria del consumo.
La lucha de esos 30.000, y de otros millones que viven para contarlo, no debe quedar en el pasado, no debe ser pasado: debe ser futuro y sobretodo presente. Debemos entender que esas voces que se intentaron callar, censurar, prohibir, fueron las voces que abogaban por un futuro de libertad y de repudio contra el terrorismo organizado. Fueron las voces que querían lo mejor para usted, para vos, para mí, para nosotros y para todos.
Por todas y cada una de esas voces, es que no debemos bajar los brazos contra quienes quieren que vivamos oprimidos. El enemigo sigue ahí, es por eso, incansablemente por eso, que la lucha continua.

Publicado en Palabra Valija Nº 1, Marzo 2012.

jueves, 22 de marzo de 2012

Los Cirigliano/4

Un culto a la negligencia: el caso TBA


Además de recurrir a diversos recortes periodísticos, para elaborar esta parte del informe vamos a basarnos en el ya mencionado trabajo del diputado Sebastian Cinquerrui “TBA y el Grupo Cirigliano”, y en el último informe de la Auditoria General de a Nación, fechado del 2 de Marzo del presente año.
Como bien dijimos en la introducción, la concesión fue firmada en el año 1995. Desde sus comienzos se observan rasgos llamativos en dicho contrato ya que, según Pagina/12, el mismo “resultó firmado a bordo de una nave de la Armada, un fin de semana en el que Menem había salido de pesca. Incluso, el ministro de Economía de entonces, Domingo Cavallo, había viajado en helicóptero al predio donde estaba el ex presidente para apurar una resolución”. Como también dijimos, se le otorgó a COMETRANS un subsidio de 439 millones de dólares, por 10 años, a cambio del reacondicionamiento de 219 coches de la línea Sarmiento, y 143 de la línea Mitre.
Para entender el quid de la cuestión, debemos saber que los subsidios que se le da a las empresas concesionarias recaen en una compensación tarifaria (para mantener a precios accesibles el servicio) y en el acceso a gas oil a precio diferencial (para que salga barato hacer andar los transportes). Los requisitos para obtener el subsidio son una declaración jurada y la presentación de la situación ante el fisco.
Como se sabe, o se supone, los bienes ferroviarios no son de los concesionarios, sino que les son entregados en custodia (de ahí que sea una concesión). Por esta razón, la tarea del concesionario, siempre ateniéndose a la normativa vigente, es administrar los bienes del estado con el fin de lograr un eficaz funcionamiento del servicio.
Evidentemente la teoría poco coincide con la práctica en el caso de TBA. Veámoslo:

Lluvia de denuncias

Los problemas para los Cirigliano al frente de TBA no tardaron en aparecen: de acuerdo con la CNRT, en 1996 TBA registró 200 accidentes entre ambas líneas concesionadas y en sus primeros diez años de concesión, registró 879 accidentes y 554 muertos en la línea Mitre; y 1198 accidentes y 818 muertos en la línea Sarmiento. Por otra parte, en 1998, TBA realizó compras con sobreprecios del 4000% en el programa de renovación y puesta a punto del material rodante (marca Toshiba, fabricados en los ´60)  y del parque tractor de la empresa, hecho que desembocó en la apertura de una causa en el 2000 a cargo del juez Urzo.
Sumado a esto, y sin tener en cuenta las denuncias de la AGN (que veremos en otros apartados), las denuncias llovieron de todos lados: con respecto a las formuladas por el personal de la empresa y de gremios ferroviarios, podemos mencionar las siguientes: en Enero del 2000 un auto fue arrollado por un tren de la línea Sarmiento ¿el motivo? Como era feriado, y a los guardabarreras no le pagaban por ir los días no laborables, el mismo no se encontraba. El resultado del accidente fue una familia muerta. En Marzo del 2005 chocaron dos formaciones en la línea Mitre en Palermo, dejando un saldo de 140 heridos. En Agosto del mismo año se incendió un coche de la línea Sarmiento en Castelar. Las denuncias hacían referencia también a la existencia de una curva peligrosa en Palermo, en las cual ocurrieron varios accidentes; y al hecho de que la reparación de las obras se realizaban de día, dado que no se les pagan a los trabajadores las horas nocturnas (para no interferir en la normal prestación del servicio, las obras deben ser reparadas de noche).
Por su parte, en el año 2003, Pedro Condori, coordinador de transporte ferroviario elaboró un informe denunciando las irregularidades en la prestación del servicio en las empresas concesionadas. En dicho informe se aconsejó dejar de pagar el subsidio en tanto el servicio no mejorará y se adecuara a las normas vigentes. Como no quiso modificar el informe, el funcionario terminó alejándose de su cargo. De cualquier manera, la Oficina Anticorrupción presentó una causa judicial acusando a Ricardo Jaime y al Subsecretario de Transporte Ferroviario, Julio Montaña, “por defraudación y negociaciones incompatibles con la función pública”.
Famoso fue el accidente de la barrera de Flores, en el cual un tren del Sarmiento arrolló a un interno de la línea 92 y embistió luego a otra formación de frente, provocando la muerte de 11 personas y dejando a más de 200 heridas.
Las denuncias más recientes ocurrieron después de la tragedia de Once: El domingo 11 de Marzo, una locomotora se incendió en la localidad de Los Cardales a causa de un desperfecto eléctrico, por lo cual los pasajeros debieron ser evacuados y trasladados en colectivos. Por otra parte, el sábado 17 de Marzo saltó un fusible del cuarto vagón de la formación 1792 del Ramal Tigre-Retiro, que iba con destino a Capital. El chispazo y el humo generaron pánico, por lo que los pasajeros se asustaron, terminaron de forzar las puertas del tren y se tiraron al andén. Hubo tres pasajeros que necesitaron asistencia médica como consecuencia de este hecho.

Larga vida a la crisis

En contraposición a lo que sufrieron la mayoría de los argentinos, con el gobierno de De La Rua, y la posterior crisis del 2001, los Cirigliano y su concesión de TBA salieron, llamémoslo de alguna forma, airosos.
Durante el gobierno de De La Rua, TBA logró una extensión de la concesión por diez años. Lo llamativo del caso es que todos los incumplimientos que registraba hasta ese momento pasaron a formar parte en el nuevo contrato de las “metas a cumplir”. Estas metas se hicieron humo cuando Duhalde dictó la Emergencia Ferroviaria, la cual quedó incluida dentro de la Ley de Emergencia Pública. Dicha Emergencia exigía la presentación de un “Programa de Emergencia de Obras y Trabajos Indispensables y de Prestación del Servicio”, el cual fue aprobado por el Ministerio de la Producción, por ese entonces dirigido por Aníbal Fernández, a través de la Resolución 115/2002. Esta resolución planteó la confección de un reglamento que tardó años en ser elaborado (cayendo las penalidades incurridas durante ese tiempo en un vacío legal), a la vez que achicó la deuda contraída por TBA hasta ese momento pasando la misma de $16.763.660,40 a $ 5.544.651. De esta medida también fueron responsables el entonces Secretario de Transporte de la Nación, Guillermo López del Punta, y los funcionarios de la CNRT.

Del 2003 en adelante…

Si bien todo empezó en los dulces noventa, y se mantuvo y mejoró durante la crisis, desde el año 2003 TBA se viene beneficiando de los subsidios, aplicados por el gobierno Nacional con el fin de mantener las tarifas del transporte bajas y mantener el salario de los trabajadores frente al aumento de los costos empresarios; y lo viene haciendo cada vez más acentuadamente.
Algo llamativo que ocurrió ese mismo año fue que luego de haber repartido dividendos por $ 80.000.000, TBA entró en convocatoria de acreedores (por juicios por accidentes).
La preferencia que se tiene por subsidiar al sector de transportes se hizo patente en el 2005, año en el que se le recortaron subsidios al desarrollo energético para subsidiar al sector de transportes (se les quitaron 63,7 millones a la planta Atucha y 21 millones en energía eólica de ENARSA).
En el 2011, la empresa llego a recaudar $ 12.000.000 mensuales, mientras que en el presente año se transfirieron $ 147.000.000 en subsidios. A pesar de estas abultadas cifras, según la revista Noticias, Claudio Cirigliano dice que “con el subsidio que recibe del estado no llega a pagar ni el 50% de los gastos que le insumen los 4.200 empleados de TBA”. También según esta revista “según ellos, seria responsabilidad de una empresa creado por el actual gobierno, ADIF, Administración de Infraestructuras Ferroviarias, una sociedad del estado creada en 2008 que debería hacerse cargo de la construcción, rehabilitación y mantenimiento de la red ferroviaria y del control e inspección de la infraestructura y circulación ferroviaria”.
En este orden de cosas, un claro ejemplo del complejo negociado de los hermanos es la transferencia monetaria a través de la cual se otorga el subsidio: Favincor, división financiera del Grupo Plaza, es la financiera que recibe los fondos directamente del banco Nación. El secretario de Transporte ordena depositar los subsidios en la cuenta 52001-20 de la firma Favincor S.A. El último pago a Favincor fue hecho el 02 de Marzo y tiene la firma de Juan Pablo Schiavi.
También llama la atención la relación de los Cirigliano con la Aseguradora de Riesgos de Trabajo de los empelados: los trabajadores de TBA tienen Liderar, ART que además de ser pagada por los subsidios emitidos por el estado Nacional, es dueña de Gabriel Ortelano, amigo de los Mario y Claudio.

Las denuncias de la Auditoria General de la Nación

De acuerdo con su propia página, “La Auditoría General de la Nación (AGN) es el organismo que asiste técnicamente al Congreso en el control del estado de las cuentas del sector público. Verifica el cumplimiento contable, legal y de gestión por parte del Poder Ejecutivo Nacional; controla la exposición completa, clara y veraz de las cuentas públicas y analiza la administración de los intereses fiscales. Controla y no coadministra la cosa pública: examina hechos, actos y documentos una vez finalizados los ejercicios contables de los entes que se haya decidido auditar. Con sus Informes de Auditoría, que incluyen comentarios, conclusiones y recomendaciones, asesora al Poder Legislativo sobre el desempeño de la Administración Pública Nacional y la situación de la hacienda pública.”
Podemos llegar a decir que, hasta la fecha, la AGN ha sido el único organismo que cumplió debidamente con su función con respecto al manejo de TBA. Pero claro, como asesora y da recomendaciones, su efectividad depende de que los organismos de aplicación también cumplan con sus funciones. Como decimos esto, también decimos que tanto la CNRT (Comisión Nacional de Regulación del Transporte) como la ST (Secretaría de Transporte) vienen mostrando enormes falencias con respecto a la efectiva aplicación de la normativa vigente en relación a las tantas irregularidades que viene presentado el concesionario.
La AGN elaboró denuncias contra TBA por no presentar los programas anuales en los rubros de vías y estaciones en los años 2001, 2002, y 2003. Como contrapartida, la CNRT no cumplió con las debidas exigencias al respecto.
En el 2005, la AGN emitió un comunicado a la ST en la cual constaba que “Desde 2001 no se presentan planes de mantenimiento. Para el ejercicio de 2005, se presentó en primera instancia un plan solamente de infraestructura, y para el material rodante se reiteró el pedido hasta que se presentó uno que no cumple con las exigencias contractuales”.
Además de ser lapidarios con respecto a la presentación de planes de acción y del mantenimiento mismo de los bienes concesionarios, informes de la AGN y de asociados gremiales, denuncian que, con complicidad de la ONABE (Organismo Nacional de Bienes del Estado), los Cirigliano se apropiaron y vendieron ilegalmente maquinaria, tornos, raíles, bogies, durmientes, metales, material de rezago vario, herramientas y e inclusive vagones enteros.
Pero así como presentan irregularidades en TBA, los Cirigliano hacen lo propio en METROVIAS, empresa manejada por el grupo Roggio, en la cual tienen el 38% de las acciones a través de nuestro ya conocido COMETRANS. De acuerdo a la AGN, las irregularidades que comparten TBA y METROVIAS son: falta de presentación de programas de mantenimiento, falta de mantenimiento, falta de seguridad, falta de oferta horario y de estaciones, falta de accesibilidad para discapacitados, reducción del personal.

AGN: el informe 2012

Le damos un apartado especial a este informe ya que es el que tiene más relevancia para la opinión pública, lo cual se deba probablemente a que salió a la luz diez días después de la tragedia de Once. Vale aclara que se lo llamó “el informe de la polémica” cuando en realidad los últimos informes de la AGN (de los años y) venían en la misma dirección. La diferencia esta justamente en que por aquellos años nada tan grave como lo acontecido el mes pasado había sucedido.
El periodo estudiado corresponde a los controles efectuados entre el 2007 y el 2009, mientras que las tareas de campo llegan hasta el año 2010. El trabajo esta centrado en dos cuestiones: las redeterminaciones de los subsidios, y el efectivo control de las obras de mantenimiento.
En una primera instancia es importante definir qué son las redeterminaciones. De acuerdo al propio informe:

"(...) se procederá a la redeterminación de la tarifa propia, subsidio o del canon, cuando alguna de las partes invoque, fundadamente, un incremento o una disminución en el costo de la explotación de los servicios de transporte a cargo de la concesión, superior al seis por cuento (6%) en cualquiera de cada uno de los rubros que componen la cuenta de explotación (personal, materiales, mantenimiento de terceros, energía, gastos generales, seguros, honorarios por gerenciamiento y otros egresos de explotación), que se haya producido sin culpa de la parte que lo invoque"

De estas redeterminaciones, que pueden ser solicitadas dos veces por año, la Secretaria de Transporte aprobó 19 para TBA desde el año 2003.
Desde el 2003 hasta el 2010 las transferencias de subsidios para TBA en concepto de explotación, retroactivos e intereses alcanzan la suma de $ 1.924.625.755, 67. Entre el 2006 y el 2010 el monto del subsidio se incrementó un 146% como consecuencia de las sucesivas redeterminaciones. Las justificaciones tenían que ver con el incremento de los salarios, la incorporación de personal, y diversos cambios de las condiciones laborales de los trabajadores. Veamos el incremento de los subsidios según las diferentes categorías: mientras en el 2003, la participación de los subsidios sobre el total de los ingresos de TBA representaba un 32,64%, en el 2009 ese porcentaje ascendió a un 75,63%, habiendo un incremento del orden del 132% en dicha participación. También el subsidio por pasajero aumento un 483,72% desde el año 2003: mientras que en dicho año representaba un $ 0,43 por pasajero, en el 2009 ascendió a $ 2,51 por pasajero. Por su parte, el subsidio por Coche Kilómetro aumentó un 422,49% desde el 2003. Todo esto, insistimos, se debe a las reiteradas determinaciones del subsidio.
Por otra parte, en el 2006 como la Secretaría de Transporte demoró más de 30 días en responder a la solicitud de redeterminación del subsidio por parte de TBA, se generó un crédito en concepto de intereses que, a pesar de ser técnicamente devuelto por el concesionario en un futuro, se podría haber evitado.
La crítica principal de la AGN hace referencia a las debilidades en el control de las redeterminaciones de subsidios por parte de la CNRT y la Secretaria de Transporte, ya que los informes elaborados por dichos organismos solo contemplaban cálculos aritméticos, sin expedirse con respecto a la razonabilidad de la procedencia de los reclamos. Además de haberse registrado irregularidades en relación a las altas de personal, nomina de empleados, certificaciones contables sin sello de legalización, y fechado y foliados de expedientes y constancia de recepción de los reclamos.

En referencia al mantenimiento, las especialidades a cubrir por el concesionario son: vía y obras, material rodante, señalamiento y comunicaciones, y energía eléctrica. El concesionario esta obligado a elaborar anualmente un sistema de fichas técnicas donde se registren las mencionadas tareas, su programación y su cumplimiento; además de elevar informes de los avances en la obras cada dos meses.
De las obras de mantenimiento y seguridad informadas por TBA, la AGN auditó las siguientes:
  • Proyecto coches doble piso. Tren inicial 9 coches. Línea Sarmiento: la justificación para llevar adelante la mencionada obra residía en que la capacidad del material rodante estaba colmada, y la infraestructura disponible no era la adecuada. El presupuesto de la obra de $ 24.68.823, 19 fue aprobado por la Secretaria de Transporte el 31 de Mayo del 2006. Lo irregular de esta obra fue que, además de ser ejecutada previamente a la mencionada aprobación por parte de la Secretaria de Transporte, no se realizó el debido seguimiento secuencial de los trabajos.
  • Proyecto coches doble piso. 25 formaciones 9 coches. Línea Sarmiento: el objetivo era construir y poner en funcionamiento 25 formaciones (5 con coches simples y 4 con coches de doble piso). La Secretaria de Trabajo aprobó la realización del trabajo a cargo de nuestra vieja conocida EMFER S.A., la cual salió adjudicada para llevar a cabo las obras por un monto de $ 1.090.337.779,65. Lo irregular aquí fue que en la contratación no surgió con claridad si los coches en cuestión eran nuevos o coches existentes a reacondicionar.
  • Refacción de Estación Morón. Línea Sarmiento: las obras a realizarse incluían la remodelación de sectores edilicios, la ampliación de andenes, de las cubiertas de anden, islas, cerramientos, locales sanitarios, instalaciones eléctricas e instalaciones de molinetes. Se le adjudicó el trabajo a la empresa MDR Construcciones S.A. por un monto de $ 1.681.734, 90. El problema fue que los trabajos no se terminaron en los tiempos previstos, por lo cual debieran aplicarse las correspondientes penalidades.
  • Cercamientos (con muro y rejas) entre estaciones. Línea Sarmiento: para realizar estos trabajos entre las estacione de Caballito y Moreno, se adjudicó el trabajo a tres empresas, entre las cuales figuraba nuevamente la firma MDR Construcciones S.A. Tanto la CNRT como la Municipalidad de La Matanza emitieron solicitudes para que la obra se reanude luego de estar paralizada por largo tiempo. Cuando los trabajos deberían haber concluido el 18 de Diciembre del 2007, el primer avance (del 2,59%) se registró en Julio del mismo año. Ante esto, TBA adujo demoras en los pagos de certificados de obras y falta de redeterminación de los precios contratados. Ni la CNRT, ni la Secretaría de Transportes se expendieron a este respecto.

De los las obras mencionadas y de otras tantas inspeccionadas por la CNRT se concluyó que “la gestión de control de la CNRT da cuenta de un alto grado de deterioro de la infraestructura de vía y obras debido a la falta de mantenimiento en forma metódica y sistemática. Por su parte, TBA justifica la falta de mantenimiento de la infraestructura de vía, en el atraso de las inversiones a cargo del Estado concedente". Durante el 2007 se generaron denuncias por parte de los inspectores de la CNRT con respecto a las fallas en la infraestructura  de las vías de diversas estaciones, como Pueyrredón y Coghlan de la línea Mitre. Con respecto a la línea Sarmiento, en el 2008 se registraron falencias en las estaciones de Morón, Marcos Paz y Zamudio. Estas irregularidades, que distan de ser las únicas, fueron justificadas por TBA aduciendo que las obras debieron ser postergas “por causas ajenas a su responsabilidad”, justificación que fue rechazada por la misma CNRT.
Por otra parte, los trabajos previstos en la programación de vías y obras del año 2009 cubrían menos del 10% de la red, por lo que una revisión de toda la red tardaría diez años (cuando la normativa indica que el ciclo va de los cuatro a los seis años). Agregado a esto, los planes de mantenimiento de vías y obras, anules y mensuales del mismo año no fueron presentados en término.
En relación al material rodante (los trenes), los planes presentados en el 2007 no contenían la información necesaria para un idóneo control por parte de la CNRT. No se informaron los kilómetros totales acumulados ni los previstos por recorrer. Además se observó que para los coches eléctricos japoneses, no se programaron tareas de alistamiento las cuales deben efectuarse todos los días a todos los coches que salen al servicio. En adición a lo mencionado, para los coches livianos y remolcados, TBA no presentó los programas correspondientes.
De acuerdo con inspecciones de seguridad de la CNRT, desde el año 2004 “se detectan bogies fisurados y muy sucios, con excesivo juego lateral, perfil del rodado deformado, resortes de suspensión rotos y/o vencidos, fusibles que no corresponden, motores de tracción anulados, compresores que no funcionan, vigas de patín y patín en mal estado, motores de puertas que no actúan, puertas de acceso de pasajeros con profunda corrosión que no cierran, etc."
Por otra parte, en el 2008 se constató la falta de ejecución de rutinas de mantenimiento del material rodante. Las revisiones más importantes (llamadas “ABC”, tienen que ver con la reparación de elementos sensibles a la seguridad) no fueron realizadas debidamente.
En el 2009 también hubo inconvenientes: las planillas presentadas no contaban con la firma del responsable del área, además no habérsele comunicado a la CNRT el responsable técnico para el área de material rodante. En el mismo año se volvió a constatar la falta de rutinas de mantenimiento, además de no haberse cumplido el mantenimiento mismo de las locomotoras diesel eléctricas, los coches remolcados y los coches motores livianos.
Semejante falta de mantenimiento no pudo tener otra consecuencia que los accidentes: "El 50% de los descarrilamientos denunciados en el año 2008, y el 61% de los denunciados en el 2009 en la línea Sarmiento, se han debido a las falencias del material rodante y de la infraestructura de vías; en tanto que para la línea Mitre alcanzaron un 93% un 91%, respectivamente."En el 2008 se registraron 15 accidente en los que los problemas en la infraestructura de vías y las falencias en el material rodante tuvieron una injerencia mayoritaria.

La autoridad encargada de penar los incumplimientos de TBA es la Secretaria de Transporte, la cual no intervino en el 2007 cuando la CNRT le presentó 15 denuncias contra TBA; de las cuales tomo vista de 12, pero que quedaron finalmente paralizadas.
Entre las recomendaciones de la ANG encontramos en el punto 6.5 la que indica la necesidad de “Intimar a TBA para de cumplimiento a las tareas de mantenimiento, que garanticen la correcta conservación de los bienes concesionados y la seguridad operativa del sistema, contemplando la totalidad de las rutinas establecidas para el material rodante".


De la ultima parte del informe, titulada “análisis AGN de las consideraciones efectuadas”, podemos decir que las respuestas a todo lo auditado tanto de la Secretaria de Transporte, como de la Comisión Nacional Reguladora de Transportes, han sido harto insatisfactorias e insuficientes, dando cuenta de obras ya realizadas (y analizadas en otros informes), o indicando cálculos aritméticos que no contradecían lo auditado pero no que aportaban ningún tipo de respuesta, o mencionando que los controles son debidamente realizados, cuando se vuelve evidente en varios puntos del informe que no es el caso.


Como pudimos ver, las irregularidades tanto administrativas como de mantenimiento, vienen siendo una constante en TBA prácticamente desde que se les adjudicó la concesión.
Lo que se desprende de lo expuesto es que el problema no fue la falta de inversión por parte del estado, sino el destino de la misma, y la falta de control por parte de los organismos correspondientes.
Las sucesivas redeterminaciones de los subsidios, representaron un notorio aumento de la entrada de dinero en TBA. Ese dinero debería haber sido destinado al mantenimiento tanto de la infraestructura, como del material rodante, para prestar un servicio acorde con las necesidades de los usuarios (que, a esta altura, se limitan a querer viajar dignamente).
El hecho de no haber invertido como corresponde, o en lo que corresponde, el dinero recibido por parte del estado (nuestro dinero, en parte) desembocó en que se encontraran innumerables fallas y se contabilicen vastos accidentes a lo largo de estos años.
Por no haber invertido en el mantenimiento de los trenes, hace un mes debimos lamentar la muerte de 51 personas. Por no hacer los controles de alistamiento y puesto a punto del material rodante, los frenos del tren 3772 fallaron. En definitiva, por rendirle un verdadero culto a la negligencia, debemos lamentar hoy un accidente completamente evitable como lo fue la tragedia de Once, y debemos viajar en sus trenes, y porque no en sus colectivos, con miedo y esperando lo peor.

martes, 20 de marzo de 2012

Sobre la inseguridad y los medios

En comunicación existe un concepto, un poco pasado de moda según los estudiosos, que parece salir a flote cada vez que alguien, profesional o no, intenta analizar el funcionamiento de los llamados “Medios Masivos de Comunicación”. Ese concepto es el de “Agenda-setting” y significa algo así como que el medio le impone a las personas los temas de los que tienen que hablar, les va marcando la “agenda”, por ejemplo: hoy hablamos todos sobre Malvinas, mañana sobre la tragedia de Once, y pasado sobre los supuestos negocios turbios del Vicepresidente.
Si uno considera que el individuo tiene cierta autonomía en su pensamiento, que elige de qué hablar y de qué no, este concepto pareciera ser retrogrado, e inclusive ofensivo.
A pesar de no ser un concepto completamente acertado se lo puede relacionar con el hecho de que “los medios crean realidad”, y resignificarlo, o al menos lograr que deje de hacer tanto ruido.
En este sentido, el tema que vienen tocando los medios en los últimos días es la seguridad, o mejor dicho, la falta de la misma. Es un tema que hace añares va y viene en el escena de la opinión pública. Un tema que se reaviva cada vez que pasa algo, pero que pareciera olvidarse relativamente rápido, para después aparecer otra vez cuando sucede otro hecho delictivo o cosas por el estilo.
Quizás tenga que ver con el hecho de que la rapidez y el bombardeo de la información que transmiten los medios es cada vez mas acentuado; quizás tenga que ver con que a la opinión publica le hace ruido un tiempo, se conmueve, siente una pasajera empatía, y vuelve a su cotidianeidad sin que pase nada (con mas miedo, probablemente, pero habiendo hecho poco y nada para intentar cambiarlo).
Lo cierto es que cada vez que se reaviva el tema de la inseguridad, pareciera tocar una fibra sensible de la gente, ya sea porque sufrieron algún hecho delictivo, ya sea porque tiene miedo de sufrirlo.
Lo que particulariza al tema en cuestión, más allá de su permanente latencia, es que puede ser abordado desde los más diversos puntos de vista. Tiene tantas aristas que da la sensación de que es un tema cuya discusión puede llegar al infinito.
Pero claro, existen los infaltables “lugares comunes” que, a pesar de ser comunes por algo, son en los que la opinión pública suele caer generalmente.
Los lideres de opinión (otro concepto supuestamente pasado de moda) suelen tener un grado de influencia en el pensamiento de la gente, yendo desde un “el que mata tiene que morir”, hasta la búsqueda de una solución de fondo, basada en el incentivo a la educación, la reforma del sistema carcelario, etc.
Al hablar del “pensamiento de la gente”, por más estadísticas que se tengan o por más testimonios que se recojan de los medios o del boca en boca, lo cierto es que es poco lo que se puede afirmar en este sentido. Más bien se puede teorizar o conjeturar, que es lo haremos a continuación:
De un tiempo a esta parte, el tema de la inseguridad ha adquirido una gran relevancia y vigencia, siendo maximizado muchas veces por los medios de comunicación, los cuales suelen crear estigmatizaciones con respecto a los actos delictivos y criminales.
Es evidente que los actos se han recrudecido con el pasar de los años al aumentar el riesgo de muerte cuando uno es asaltado. Si hablamos de “códigos”, los mismos parecen haberse perdido, o haber sido reemplazados por otros que indican que matar a la victima es una posibilidad más factible hoy día.
La sección de “policiales” de los medios se encarga de describir los hechos, y la sección de “sociedad” de analizarlos. Es ahí en donde estos actores adquieren su verdadera relevancia.
Además de la exposición, el análisis se encarga de intentar entender por qué pasa lo que pasa y de la forma en la que pasa. El problema reside en que dicho análisis se centra en destacar los aspectos más morbosos de los hechos, y las características más criminales de los delincuentes: que lo mataron de quince tiros en el pecho, que lo descuartizaron, que encontraron su cadáver en un descampado, que le robó y después lo mató, que lo torturó física y psíquicamente, que la victima tenia todo un futuro por delante y que dejó una familia desolada detrás, etc.
Sin descartar que todo esto y el resto de las cosas que se dicen sean ciertas, el problema es que al quedarse en ese nivel de análisis, descriptivo y encasillador, no se genera una auténtica búsqueda de soluciones de fondo a la cuestión.
Por otra parte, cuando no quedan en la estratosfera, las observaciones se dirigen a soluciones corto-placistas: bajar la imputabilidad, crear más cárceles, aplicar mano dura, sacar más policías a la calle, reinstalar la colimbia, etc.
Lo evidente para muchos es que la solución a este problema, así como para tantos otros, reside principal, aunque no únicamente, en la educación.
La educación entendida como aquella herramienta a través de la cual el individuo adquiere independencia y pensamiento autónomo, capacidad de entendimiento y discernimiento. Entendida como una práctica liberadora, que nos da opciones para elegir que camino tomar, o al menos para saber cual no tomar.
Este es el punto que todos deberíamos abordar en profundidad: la falta de oportunidades genera que los individuos terminen en un callejón sin salida que los lleva a adoptar prácticas que van por fuera de los códigos sociales mínimos de convivencia. Estas prácticas suelen asumir la forma de la autodestrucción: el delito y la drogadicción, las cuales generalmente vienen de la mano.
Es una enorme falacia el pensar que alguien nace con el instinto criminal a flor de piel. Es una justificación por demás simplista, y satisfactoria para muchos, el pensar que la criminalidad se lleva en la sangre. Así como el pobre no nace pobre, el “chorro” no nace “chorro”. Debe ser que cuesta mucho entender que no es biológico, sino social, lo cual implica que nos involucra a todos: al “chorro”, a su familia, a mi, a usted, a vos.
Será cuestión de entender que así como los “niños bien” son los hijos de la sociedad del progreso, los “niños mal” son los hijos de la sociedad de la decadencia. Son dos caras de una misma moneda.
El problema es que, como no nos consideramos parte de un todo, solemos desligarnos de la responsabilidad que implica la existencia de esa desviación que lleva a sujetos como cualquiera de nosotros, a terminar matándonos o matándose.
Entender que los hoy delincuentes fueron ayer marginados, desprovistos de las necesidades básicas, rechazados, ignorados, olvidados, los cual los llevó a tener una visión particular de la vida: la odian, le guardan rencor, no les importa. Esto último explica el hecho de que la muerte llegue a ser algo tan cotidiano para ellos. Si la vida no importa, no importa tampoco lo que se haga con ella: aparecen las drogas, las escapadas a esa realidad hostil; aparece el delito, ese trabajo a través del cual uno se puede “ganar la vida”, o perderla.
Por supuesto que es extremadamente difícil pensar en todo esto si a uno le matan a un hijo, o le violan a la mujer en la cara. En esos casos no hay lógica que valga, ya que la pasión hace que uno llegue a pensar que la venganza compensará el daño ocasionado.
Sin embargo, somos nosotros, los que tuvimos la suerte de no sufrir en carne propia una experiencia delictiva, o los que son lo suficientemente fríos a pesar de haberla vivido, los que debemos buscar soluciones estructurales a la cuestión. De nada sirve emparchar, buscar salidas fáciles, rápidas y efectivas al corto plazo. Es el camino más tentador, pero dista mucho de ser el más efectivo: al largo plazo, el parche se termina saliendo.
Lo que también debemos entender es que la búsqueda de soluciones es un trabajo colectivo, ya que además de incentivar la educación, evidentemente es necesaria una reforma judicial de fondo: rever la aplicación de penas, reformular el sistema carcelario, que la justicia tenga como fin, en la práctica, reformar y no deformar al individuo.
En esta empresa, de larga duración y arduo trabajo, no solo es necesaria la aplicación de la interdisciplinaridad, es decir, el trabajo de psicólogos, sociólogos, sociólogos, antropólogos, abogados, educadores, etc., sino que también es menester que cada uno de nosotros, integrantes de esta sociedad que a veces nos indigna, empecemos a mirar un poco más allá de nuestro propio mundo, y nos demos cuenta que el problema de la inseguridad puede y debe resuelto entre todos.