jueves, 6 de diciembre de 2012

Glifocidio


La empresa estadounidense Monsanto no solamente es conocida por ser la empresa que revolucionó el mercado agrícola global sino también porque sus productos son de los más dañinos para el medio ambiente y para la salud humana.
Si bien nació como una industria dedicada a lo químico, a partir de los 70´s vieron el negocio en la elaboración de productos para la agricultura estrechamente ligados con la biotecnología. Fue así que empezaron a producir, entre otras cosas, semillas genéticamente modificadas y lanzaron al mercado su producto estrella: el RoundUp, más conocido por estas tierras como el Glifosato.
El Glifosato es un potente herbicida no selectivo cuya función es eliminar las hierbas y los arbustos perennes. El uso de este agroquímico está ligado al modelo llamado “siembra directa” que emplea masivamente herbicidas sobre cultivos transgénicos resistentes a los mismos.
En 1996 Monsanto empezó a comercializar, bajo las siglas RR (de RoundUp Ready), cultivos modificados genéticamente como maíz, trigo, algodón y soja. Estos cultivos fueron específicamente diseñados para tolerar el glifosato y se concentran mundialmente en tres países: los Estados Unidos, Canadá y Argentina.

El monstruo en suelo argentino

Si bien Monsanto desembarcó en nuestro país en 1956 con la inauguración de la Planta de Zárate para la producción de plásticos (que no es la única ya que hay plantas en Pergamino, en Rojas y próximamente en la localidad cordobesa de Malvinas Argentinas), el gran paso se dio en 1996 cuando el gobierno autorizó la incorporación de la soja RR. A partir de entonces la soja transgénica empezó a tener cada vez mayor injerencia en la macroeconomía del país hasta convertirse en uno de sus pilares. La utilización del glifosato fue vital en este crecimiento dado que permite cultivar más y con menores costos.
Ahora bien, este herbicida es de uso legal y es aprobado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) cuya resolución 350/99 indica que su uso es de “improbable riesgo agudo”. Lo llamativo es que no es este organismo el que se encarga realizar los ensayos toxicológicos sobre los pesticidas que se utilizan en nuestro país: son las empresas agroquímicas las que los hacen a través de sus laboratorios propios. En tanto y en cuanto los laboratorios cumplan con los “requisitos administrativos y técnicos” y estén debidamente inscriptos en la red del organismo, el SENASA solo se encarga de evaluar los resultados de los análisis ya realizados. Monsanto Argentina SAIC es el laboratorio que se encarga de analizar el impacto del glifosato y el acetocolor a pesar de que el art. 9 de la resolución 736/06 del SENASA dictamine que “los laboratorios autorizados deberán abstenerse de efectuar análisis sobre material proveniente de cualquier empresa con la cual mantengan algún tipo de vinculación o dependencia que pueda afectar su independencia de juicio”.
Esto sucede ante la ausencia de una legislación nacional que regule el uso de agroquímicos y por la insuficiencia de informes epidemiológicos oficiales que den cuenta del real efecto de estos productos sobre el medio ambiente y la salud de las personas.

Herbicida homicida

Estudios sobre los efectos del glifosato fueron realizados por la Universidad de Caen y el Centro Nacional de Investigación de Roscoff, ambos de Francia, la Universidad de Pittsburg (Estados Unidos), la
Universidad Nacional de Rosario y de la Universidad Nacional del Litoral. Sin embargo, los dos de mayor impacto fueron los del docente, investigador de la UBA y del CONICET Andrés Carrasco, elaborado en 2009, y el de Greenpeace dado a conocer a mediados del 2011.
El trabajo de Carrasco fue publicado en la revista científica Chemical Research in Toxicology e indica principalmente que el glifosato puede producir “malformaciones neuronales, intestinales y cardíacas en los embriones humanos”. Además, el ex científico del Ministerio de Defensa denunció que “el glifosato también está asociado a un aumento significativo de casos de leucemia en chicos menores de 15 años, entre otros trastornos que nuestro sistema sanitario no se ha ocupado de investigar epidemiológicamente en profundidad”. Este trabajo se ganó el repudio de Monsanto, de la embajada estadounidense y de funcionarios de las provincias donde se utiliza activamente el herbicida.
El informe titulado Tolerancia a herbicidas y cultivos transgénicos. Por qué el mundo debería estar preparado para abandonar el glifosato, publicado por la ONG Greenpeace advierte que la exposición de las personas al glifosato se vincula con efectos crónicos reproductivos (defectos de nacimiento), cáncer, neurológicos (puede causar el mal de Parkinson) y efectos agudos por el uso directo del producto por los agricultores o por la exposición de los habitantes. “El glifosato interactúa con la química y la biología del suelo, provocando una serie de impactos que incluyen la reducción de la nutrición de las plantas y el incremento su vulnerabilidad a las enfermedades. El glifosato también puede lixiviarse hacia aguas superficiales y subterráneas, donde puede dañar la vida silvestre y, posiblemente, terminar en el agua potable”, subraya el informe.

Ituzaingó Anexo: sentando jurisprudencia

Hace diez años un grupo de mujeres del barrio cordobés Ituzaingó Anexo denunció que había numerosos casos de malformaciones en niños, bebés nacidos muertos y decenas de casos de cáncer y enfermedades autoinmunes. En 2008, el entonces subsecretario de Salud de la provincia, Medardo Avila Vásquez, denunció a los productores por considerar que fumigaban al lado del barrio, a pesar de que la ley 9164 de agroquímicos prohíbe la aplicación aérea de determinados productos usados en las plantaciones a corta distancia de la población urbana.
Haciéndose eco de este caso, a principios de 2009 la presidenta Cristina Fernández firmó el decreto 21/2009 a través de la cual creó la Comisión Nacional de Investigación de Agroquímicos (CNIA) con el fin de investigar las relaciones entre las fumigaciones y las enfermedades denunciadas por los habitantes de los pueblos cercanos a grandes plantaciones de cultivos. Sin embargo, un año después la Defensoría del Pueblo de la Nación emitió un comunicado en el que cuestionó a la CNIA por no “cumplir de modo sostenido en el tiempo con la manda presidencial que la convocó para la investigación, prevención, asistencia y tratamiento en casos de intoxicación o que afecten a la población con productos agroquímicos”.
Más allá del interregno de la CNIA, el caso del barrio Ituzaingó Anexó tuvo su juicio en agosto de este año cuando la Cámara del Crimen de Córdoba impuso tres años de prisión condicional al productor Francisco Parra y al piloto Edgardo Pancello. De esta manera, se concretó el primer proceso judicial de la historia latinoamericana contra productores y fumigadores acusados por contaminación ambiental.

La Leonesa y otros pueblos en lucha

A mediados del 2010 un juez provincial suspendió las fumigaciones de arroceras por noventa días en la localidad chaqueña de La Leonesa y ordenó a la provincia un estudio sobre los efectos del glifosato en esa población. La Comisión Provincial de Investigación de Contaminantes del Agua publicó un informe en
el que señaló que en los últimos diez años en La Leonesa se triplicaron los casos de cáncer en niños menores de 15 años y se cuadruplicaron los casos de malformaciones en recién nacidos, lo cual coincidió con el auge de la explotación de arroz transgénico en la zona. En marzo del mismo año, gracias a una querella impulsada por residentes de Santa Fe, un tribunal regional prohibió aplicar glifosato cerca de las áreas pobladas.
En Tucumán los vecinos protestan contra la instalación de la Estación Experimental de Monsanto, que busca entrar en la provincia norteña con la producción de soja y maíz. Asimismo en Pergamino alertan la existencia de contaminación ambiental producida por el amoníaco liberado por la planta allí instalada.

Una nueva planta y un futuro incierto

El 15 de junio de este año, Cristina Fernández de Kirchner anunció en el Consejo de las Américas celebrado en Nueva York que Monsanto invertirá casi 2 millones de pesos para instalar una nueva planta para la producción de maíz en la localidad cordobesa de Malvinas Argentinas. Sin bien el anuncio exaltó la importancia de la inversión para el plan industrial (crearía 400 puestos de trabajo) y para el plan agroalimentario 2020 no fue bien recibido por los vecinos de la localidad ubicada en el Gran Córdoba. En este sentido la Sala 2ª de la Cámara del Trabajo de Córdoba ordenó dar trámite al amparo presentado por el Club de Derecho, junto con vecinos de Malvinas Argentinas, para frenar la instalación de la planta.
Al igual que sucede en Chaco, Santa Fe, Tucumán y Buenos Aires, son los mismos vecinos quienes se oponen a que Monsanto se instale en sus localidades. La fama que se hizo la empresa, a la cual poco parece interesarle el impacto de sus producciones artificiales sobre el ambiente y la salud humana, genera que los pueblos de aquí y de otras partes del mundo se revelen contra el glifosato y cualquier otro producto que ofrezca esta multinacional. Tener afinidad con los gobiernos, empezando por el de los Estados Unidos, elaborar ellos mismos los análisis toxicológicos, hacer lobby con los medios de comunicación y vender productos que benefician principalmente a los sectores más pudientes de las sociedades generan que todo lo que se diga contra Monsanto y su estrella el Glifosato sea desmentido o silenciado. Mientras tanto miles de pueblos siguen sufriendo los efectos a corto y mediano plazo de los productos de una empresa que busca maximizar las ganancias en desmedro de la salud de la población y del planeta.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Como la melodía manda

Luego de más de cuatro años de idas y vueltas, la llamada Ley de Música fue aprobada por ambas cámaras del congreso.
El proyecto, que surgió del seno de distintas agrupaciones – lideradas por la Unión de Músicos Independientes (UMI) – y músicos autónomos, fue llevado al congreso por el diputado Eric Calcagno. El punto principal de la iniciativa consiste en la creación del Instituto Nacional de la Música (INAMU), un organismo autárquico a través del cual se buscará “federalizar el fomento a la producción del país”, de acuerdo a lo expuesto en el sitio web de Músicos Autoconvocados.
Si bien el debate por los derechos de los músicos en relación a las discográficas tiene tanto tiempo como este tipo de compañías, el disparador que hizo pensar a quienes elaboraron el proyecto que era factible su concreción fue la derogación en 2005 del decreto 520/05. Éste, sancionado en 1958, exigía a los músicos dar un examen de aptitud ante un jurado de notables para poder ser considerado “profesionales”. Solo a partir de entonces podrían acceder a los derechos que garantiza el Sindicato Argentino de Músicos  (SADEM).
Integrantes de Músicos Autoconvocados, liderados por Diego Boris, entendieron la medida del ejecutivo como un gesto de apertura, por lo que a partir de 2006 formaron comisiones con el objetivo de elaborar un proyecto que reivindicara los derechos de los músicos nacionales y que buscase dar oportunidades a distintos artistas con poca o mediana llegada al público.
La propuesta busca mejorar las condiciones laborales de los músicos, distribuir equitativamente los recursos económicos y materiales provenientes del estado y darle herramientas a la sociedad para que promueva políticas culturales. En este sentido, se busca la creación de los llamados Circuitos Estables de Música en Vivo en cada región del país, la posibilidad de mejorar la difusión de la música nacional en los medios de comunicación y la formación integral de los músicos tanto desde lo intelectual/técnico como desde el conocimiento de sus derechos laborales. Se buscará también, a través del Circuito Cultural Social, acercar distintas expresiones musicales a los lugares y sectores de escaso acceso a estas manifestaciones del arte. El financiamiento, que en principio está garantizado por el Art. 97 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, será dividido en dos partes: por un lado se asignarán subsidios y créditos de forma tradicional, mientras que por otro lado se buscará proveer de herramientas a los músicos para que puedan desarrollar su actividad sin tener que recurrir a las grandes compañías discográficas: se darán vales para fabricar discos, para grabar, para masterizar, para imprimir gráfica, para difundir, entre otros recursos.
Si bien las experiencias del INCAA y del Instituto del Teatro (INT) sirven como ejemplo de gestión, el INAMU intentará no caer en el mero otorgamiento de subsidios económicos que muchas veces tienen otros fines por falta de control - tal es el caso del INCAA - así como también buscará descentralizar la actividad artística a través de la creación de cinco sedes en todo el país y no una principal en Capital Federal como sucede con el INT.
La Ley de Música nace de una necesidad de la gran mayoría de los músicos que luchan por conseguir fechas para tocar o que deben vender tanta cantidad de entradas o inclusive pagar para poder dar un show. Por otro lado está el problema de las grandes multinacionales como Sony, EMI o Universal las cuales empaquetan los productos culturales para venderlos en el mercado en desmedro del folklore de cada cultura.
El resurgimiento de la música popular y la proliferación de artistas de los más variados géneros dan cuenta de una intención por parte de la sociedad de profundizar su soberanía cultural. Quienes celebran hoy la sanción de esta ley son quienes entienden que la música es una de las más poderosas herramientas para que un pueblo se conozca, se libere y se fortalezca.

El principio


Es la historia la que nos condena,
el pasado en el que se lamenta,
el futuro quien teme.

Biología indignada,
ecología de los lamentos,
lágrimas del desamparo
en el ocaso de la lógica.

El periódico en el tacho de basura arroja sus verdades,
vaticina días grises, noches negras,
denosta la razón humana,
se amiga con el miedo y las publicidades.

El final no toca tierra,
porque el principio no cesa en su vuelo,
y la muerte araña las paredes de la noche,
cuando la luz del sol alumbra la inmensidad del cielo.

Esa luz aún no está contaminada;
los abrazos compartidos, las sonrisas regaladas,
las melodías y las pinceladas de vida,
las calles llenas de historias y de calidez.

El barrio, corazón puro
el barro, creador de anhelos
la maravilla del aire libre,
la dulzura del mate amargo.

Los vendedores de patrias,
los cazadores de sueños,
los traficantes de fe,
no pueden con las inmortales bellezas del mundo.

Y la razón humana, maltratada y despedazada
muestra que vale la pena,
porque un amigo me contó que nosotros, los porfiados,
creemos, contra toda evidencia, que fuimos mal hechos,
pero que no estamos terminados.

El abrazo de Fausto, Florencia Menendez


Gimnasia del espíritu y la inteligencia



Hay quienes piensan que el hombre nace, crece, se reproduce y muere. Este pensamiento lineal es el que sostienen muchos cuando llegan a cierta edad, lo que únicamente logra incrementar el sin-sentido de esperar pasivamente la llegada del final.
Hay otros que creen que todo se transforma y que todo final implica inevitable y felizmente otro comienzo. Encontramos amantes de la vida de este tipo en nuestra facultad varios días a la semana y en diferentes horarios: estamos hablando nada mas y nada menos que de nuestros adultos mayores que, gracias al programa UNITE, vienen expandiendo alegría y juventud desde hace mas de una década por los pasillos de nuestra casa de estudios.
Trece años se cumplieron el mes pasado desde que el entonces secretario de extensión y actual docente de la facultad, Juan Manuel González, impulsara un proyecto para abrir cursos destinados a los adultos mayores que querían estudiar. “El proyecto tenía de origen la idea de fusionar a los adultos mayores como una población mas de lo público”, afirma González. Por su parte, Jorge Tognolotti, actual director del programa y uno de los primeros docentes convocados por Movida Universitaria para participar del programa admite que no pensaba que la iniciativa iba a ser “tan fuerte en cuanto a participación, en cuanto a concurrencia y también con tal grado de compromiso”.
Aquellos 30 alumnos que cursaban 5 disciplinas pasaron hoy a ser más de 1300 que cursan más de 50 asignaturas y talleres tales como sociología, antropología, fotografía, entre otras.
Luego de la crisis del 2001 y de negociaciones con el decano Gabriel Mariotto, los docentes empezaron a ser remunerados por su labor y todos los cursos fueron declarados gratuitos. Fue entonces cuando UNITE empezó a tener autonomía y a un mayor grado de institucionalización.  Desde la concreción de ese gran paso, el número de adultos mayores, de docentes y de materias dadas empezó a crecer exponencialmente. Tanto creció que se está buscando formalizar este tipo de enseñanza a nivel nacional; así lo plantea Julio Busteros, presidente de la Asociación de Alumnos del Programa UNITE (AAPU): “Lo que nosotros pedimos es que esto, que fue la voluntad de un decanato para incorporarnos, no quede allí, que sea por ley. Porque no puede haber adultos mayores de primera, de segunda y de tercera.” En este sentido, son contadas las universidades a nivel nacional que tienen un programa gratuito para adultos mayores, razón por la que desde UNITE se están haciendo gestiones ante las Cámaras a través de la diputada nacional Adriana Puiggros con el fin de elevar un proyecto de ley para que se incluya la educación de los adultos mayores en el presupuesto universitario.
Mas allá de lo meramente académico, lo que los adultos mayores simbolizan es un cambio cultural en pleno proceso: “El viejo ya no es la maceta, a la que le pasamos un plumero y le decimos que se siente, porque acá hay una fiesta donde no tiene que opinar. Eso ya lo superamos” sostiene Busteros, para quien UNITE no se limita a lo que sucede en las aulas, sino que las actividades extra-curriculares como las charlas, los cine-debates o los cafés literarios, son también muy importantes. Lo que descubrieron nuestros adultos mayores es que tienen un lugar de pertenencia, donde sus historias de vida se juntan a charlar un rato y donde disfrutan y ejercitan lo que González llama la “gimnasia del espíritu y la inteligencia y del cuerpo y de la alegría”. Tognolotti subraya que los adultos mayores “encontraron un espacio, un lugar, amistades, a quien llamar por teléfono, encontraron un lugar social”.
Es que los adultos mayores viven activamente su vida junto a nosotros, compartiendo los mismos espacios y demostrándonos, a través de sus obras de teatro, de sus muestras fotográficas, de sus trabajos de investigación o de sus ilustraciones, que resulta mas atinado que nunca decir que lo únicos viejos aquí son los trapos.

                                                                                                                      Publicado en Inconsciente Colectivo Nº 6, Octubre 2012.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Parche sagrado

Todo es ritmo, Florencia Menendez
Desde la mismísima cuna de la humanidad,
vienen sonando los tambores,
al son de los gritos y los silencios,
al compás de la trágica comedia de los mortales.

Vibración pura, eterno sentir,
partieron del África hacia el mundo,
atravesaron océanos de lamentos,
conocieron mundos de hostilidad,

Pero nunca perdieron la alegría,
quienes perdieron sus vidas, sus brazos y su dignidad,
no dejaron que nadie les quitase aquello tan valioso,
no dejaron que nadie apagara ese fuego.

Arden los parches,
repican, cantan sus melodías ancestrales,
recorren las calles, las plazas
vagan mundos diversos,

En las Antillas son el sabor,
el baile del Altiplano,
la religión rioplatense,

Las manos sangran,
los palos trinan,
las cataratas de vida brotan desde lo profundo de la madera y el cuero.

Entonces la vida es plena,
y los males se van a otro baile,
para no volver.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Héroes del silencio/IV

Le digo que no, que deje de hacer eso, que esta mal. Que rece tres padre nuestro, dos ave María y que vuelva en paz a casa. Esa es la receta, al menos la que a mi me enseñaron.
Estar acá es algo difícil, a veces pienso en irme a vivir la vida normal que sé que podría llevar. Tengo estudios, conocí mucha gente a lo largo de vida, gente que sé que me daría trabajo enseguida. Se que podría enamorarme de alguna mujer y sacarme la duda de saber de qué se trata ese asunto. Sé todo eso y a veces me tienta quitarme la sotana y decir “Basta”. Pero no es mi modo, nunca lo fue.
Lo de Mujica fue un hito, un disparador para que muchos de nosotros nos animáramos a dejar el templo para meternos en la verdadera realidad. Fue impactante ver como se derrumbaba todo en lo que creía y se iba construyendo todo lo que creo ahora. No un Dios hombre, sino un hombre Dios. Ya no un nombre, sino un ideal de lo bueno, lo sano, lo correcto. Se trata de valores supremos que han de hacerse carne en todos nosotros. En eso creo ahora y es por eso que estoy acá desde hace tantos años.
Al principio me odiaban. La hostilidad brotaba de sus ojos y de sus cuerpos. Pensaban que venía a “civilizarlos” como ya lo habían hecho otros semi-colegas o algún que otro político. Cuando todos te fallan es difícil volver a confiar en alguien. Y así lo entendí, pero sabía que iba a ser temporal, que era una parte normal del proceso.
Hoy tengo la alegría de ser el oído y a veces los ojos de muchos que vienen a verme y a contarme lo que les pasa o lo que no les pasa y a pedirme ayuda, o un abrazo, o una caricia o una palabra de aliento. No voy a negar que sea desgastador, pero es lo que amo y no le llamo trabajo porque no me cuesta nada más que pasión hacerlo.
Elijo estar acá y llevar adelante esta vida entre almas en pena. No soy ningún mártir, ningún profeta, soy una persona común que elije mirar un poco mas allá a diario porque ya saben como dicen….después de despertarse es difícil volver a cerrar los ojos. Sigo y seguiré acá hasta que las fuerzas me den porque creo en las personas, en sus posibilidades y aquello inexplicable que hace que la vida sea a veces una hermosa pincelada en un lienzo que, por más que digan lo contrario, no se termina y no se terminará jamás. Yo no me como ese cuento. 


                                                                                                                                  Publicado en Palabra Valija Nº 3, Octubre 2012.

Héroes del Silencio/III

“Papas, porotos, zanahorias, cebolla, sal, pimienta y carnaza, con eso estamos” afirma doña Rosa, quien desde hace más de quince años es la cocinera oficial del barrio bonaerense La Margarita.
“Siempre trabaje por hora, en casas de gente que me iba conociendo gracias al boca en boca, pero con los años llegué a una edad en la que no podía limpiar ni hacer nada como antes”. Fue entonces cuando empezó a vivir íntegramente de la pensión que le había dejado su marido, a estar más cerca de la gente del barrio y a sentir más de cerca sus necesidades.
“Veía a los nenes que andaban siempre por ahí, callejeando todo el día. Después apareció el Paco y fue lo peor, entonces pensé que tenía que sacarlos de ahí a todos los que pudiera”. En su casa ubicada en las calles Esperanza y Quiroga, decidió abrir una especie de comedor en el que pudieran, en principio, almorzar los nenes y nenas de la zona.
Como en todo inicio desde cero, el camino no fue sencillo: “El primer tiempo me daban una mano el panadero y el carpintero del barrio con comida y algún que otro pesito, porque con mi pensión a penas me alcanzaba para vivir. Pero pudimos sacar adelante esto y así fue progresando”.
Los almuerzos empezaron a ser complementados con las meriendas y luego con las cenas. Todo eso gracias a la ayuda de los vecinos y vecinos de la zona y de algunas personas externas al barrio que se iban enterando de la existencia de este lugar que recientemente recibió el atinado nombre de “Pancitas felices”.
Doña Rosa besa su crucifijo y nos confiesa: “Lo mas importante para mi es que mis chiquitos tengan algo que comer, pero también que estén el mayor tiempo posible fuera de la calle…esa es mi misión en este mundo y doy gracias a Dios por permitirme hacerlo”.
- No queremos parecer impertinentes pero ¿hace mucho que renguea de esa pierna?
- Si mi cielo, hace años que vengo llevando esta enfermedad cuyo nombre ahora no me acuerdo.
- ¿Y no le conviene hacer reposo o delegar algunas tareas?
- Lo que me conviene es seguir andando, como pueda, este camino que me llena el alma y que hace que las enfermedades o cualquier otra cosa parezcan chiquitas. Eso, mis queridos jóvenes, eso es algo que no muchos entienden o que no quieren entender. Y así estamos.


                                                                                                                                   Publicado en Palabra Valija Nº 3, Octubre 2012.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Héroes del silencio/II

Le costó pero lo logró. Dejó cerebro, alma y dinero pero lo logró: Lucas entró a la universidad. No sabía bien a qué iba, pero fue.
Había visto alguna que otra película yanqui en la que se retrataba lo duro de la vida universitaria, las fraternidades, las bromas en los lockers, los amores en los bailes de graduación y la tirada al aire de sombreros en forma de T. Entró con esa idea y no tardó mas de diez segundos en darse cuenta de que, al menos acá, nada tenía que ver con lo que veía en las pantallas de la tele y el cine.
A pesar de tratarse de una universidad pública le costaba ir, juntar los pesos para pagar el bondi y algún que otro almuerzo ocasionalmente obligado. Pero con esfuerzo pudo sortearlo todo.
Su situación académica era sobresaliente. De un día para otro brotaron los compañeros/amigos con lo que podía reír, discutir y embroncanrse. Sin embargo, siempre sintió que le faltaba algo.
Desde el primer día había visto en el hall central las mesas de las agrupaciones políticas de las que siempre tendió a huir más que a escucharlas. Un día, nunca supo cómo, se halló hablando con un muchacho alto, de barba puntiaguda y sonrisa fácil que le contaba de qué se trataba lo que hacían allí, cuales eran sus ideas, sus proyectos y demáses.
Tenía sus dudas. Lo pensó un par de días, pero terminó yendo. Fue entonces cuando descubrió que la universidad es mucho más que las materias rendidas o los amigos encontrados: encontró un lugar en el que podía "hacer algo".
Desde ese pequeño lugar empezó a luchar por los derechos de los estudiantes, a proponer mejoras académicas y ayuda para los compañeros que, como bien el sabía, tenían dificultades para ir a estudiar y comenzó a salir de ese pequeño mundo para aplicar al mundo real lo que los libros le decían. Colectas de ropa, de juguetes, de alimentos; juntadas con algunos compañeros para compartir una sopa o algo caliente con gente en situación de calle; traslado de la educación que pudo recibir hacía los barrios mas carenciados y la gente realmente necesitada; jornadas artísticas en las que una nariz de payaso y una sonrisa bastaban para entretener a decenas de chicos; y lo mas importante: el saber que el calor humano es la herramienta mas efectiva para empezar a reacomodar las piezas de este desquebrajado mundo. Lucas descubrió que podía hacer algo, que era realmente útil y que podía dar tanto o más de lo que recibió en suerte.
Los no-Lucas desfilan por la mesa en la que pasa horas ideando nuevos proyectos y piensan que es un vago, que no se va a recibir nunca, que pierde su tiempo, que es una molestia, un desperdicio. No tienen idea de que ese Lucas y los otros Lucas que están en ese y en tantos otros lugares son quienes dejan cuerpo y alma para que ellos, que no hacen nada pero que molestan a los que quieren hacer, vivan mejor mañana.
Ilusos.
                                                                                                                                  Publicado en Palabra Valija Nº 3, Octubre 2012.

lunes, 29 de octubre de 2012

Héroes del silencio /I

Todos en el pueblo saben quién es Graciela: los abuelos, los padres, los nietos y hasta algún que otro afortunado bisnieto. Hace años que dejó de ser persona para convertirse en un mito urbano, pero uno bien al alcance de la mano: cualquiera que camina las calles de Villa Unión la puede ver, saludar y quedarse un rato largo hablando con ella.
De padre carpintero y madre ama de casa, Graciela creció con toda la educación que pudo recibir y fue la primera que pudo irse a la gran ciudad para estudiar algo que le diera "un buen pasar", como siempre le decían en su familia. Muchos pensaron que no volvería, pero el tiempo y el cariño hizo que regresara a casa, con su gente y, sobre todo, para su gente.
Fundó la primera escuela de la zona, fue su primera maestra y directora y realizó una campaña de alfabetización al mejor estilo Freire. Al principio fue duro, durísimo tener que presentar ese mundo nuevo lleno de números y palabras extrañas para todos los vecinitos y vecinitas. Lo siempre sencillo fue recibir y transmitir el amor de su gente, y es en realidad por esto que es tan querida: fue la segunda y casi primera madre de muchos villaunienses y les enseñó valores que fueron mucho mas allá de los manuales de lengua o los procesos orgánicos que se dan en el cuerpo humano.
Ya esta bien viejita "la seño", casi ni aparece por la escuela en la que son maestros y maestras quienes fueron sus alumnos. Todos la recuerdan y la estiman y no son pocos los niños que escucharon su historia o los viejos alumnos que van a verla a la casita en la que vive desde que volvió de la ciudad.
Una leyenda urbana, un mito, una heroína es lo que fue y será Graciela y, si bien no aparece en ningún poster y no se filmó ninguna película que cuenta su historia, el legado de "la seño", pequeña partícula del sueño de un mundo mejor, es invaluable e irreemplazable para los vecinos de Villa Unión.

                                                                                                                                   Publicado en Palabra Valija Nº 3, Octubre 2012.

                                                                                                    

miércoles, 17 de octubre de 2012

Hijo prodigo, padre iracundo


Desde lo alto de los cielos,
O lo bajo del inframundo,
El señor todopoderoso castiga
Sin palo y sin rebenque,

Como si en la vida no existiese el perdón,
Como si en la muerte no fuese posible la redención,
Azota porfiadamente a los blasfemos,
A los hijos del pecado,

Para infundir el ejemplo,
Para someter con el miedo,
Para no dejar lugar al azar,
Y envolver todo con el implacable manto de la creencia,

Su sabiduría es eterna,
Su moral incorruptible,
Su mirada, omnipresente
Pero su existencia es ideal,

Construido a imagen y semejanza del hombre,
Depositario de los valores supremos,
No es más (ni menos) que el centinela al que todos temen,
Hasta los mismos hombres que lo inventaron,

Hace varios siglos, llegó el día en el que el invento aterrorizó al creador,
Y todos le hicieron caso,
Y todos desearon ser como él
Y todos dijeron...
                                                                                                           Amén.