martes, 10 de mayo de 2011

De Nobel a Nobel

Por Adolfo Pérez Esquivel

Estimado Barack:

Al dirigirte esta carta lo hago fraternalmente y a la vez para expresarte la preocupación e indignación de ver cómo la destrucción y muerte sembradas en varios países, en nombre de la “libertad y la democracia”, dos palabras prostituidas y vaciadas de contenido, terminan justificando el asesinato y es festejado como si se tratase de un acontecimiento deportivo.
 
Indignación por la actitud de sectores de la población de los EE.UU., de jefes de Estado europeos y de otros países que salieron a apoyar el asesinato de Bin Laden, ordenado por tu gobierno y tu complacencia en nombre de una supuesta justicia.

No buscaron detenerlo y juzgarlo por los crímenes supuestamente cometidos, lo que genera mayor duda; el objetivo fue asesinarlo.

Los muertos no hablan, y ante el miedo a que el ajusticiado pudiera decir cosas no convenientes para los EE.UU., la salida fue el asesinato y asegurar que “muerto el perro se terminó la rabia”, sin tener en cuenta que no hacen otra cosa que incrementarla.

Cuando te otorgaron el Premio Nobel de la Paz, del cual somos depositarios, te envié una carta que decía: “Barack, me sorprendió mucho que te hayan otorgado el Nobel de la Paz, pero ahora que lo tienes debes ponerlo al servicio de la paz entre los pueblos; tienes toda la posibilidad de hacerlo, de terminar las guerras y comenzar a revertir la grave situación que vive tu país y el mundo”.

Sin embargo has incrementado el odio y traicionado los principios asumidos en la campaña electoral ante tu pueblo, como poner fin a las guerras en Afganistán e Irak y cerrar las cárceles en Guantánamo y Abu Graib en Irak. Nada de eso has logrado hacer; por el contrario, decides comenzar otra guerra contra Libia, apoyada por la OTAN y la vergonzosa resolución de las Naciones Unidas de apoyarla; cuando ese alto organismo, empequeñecido y sin pensamiento propio, ha perdido el rumbo y está sometido a las veleidades e intereses de las potencias dominantes.

La base fundacional de la ONU es la defensa y promoción de la paz y dignidad entre los pueblos. Su preámbulo dice: “Nosotros los pueblos del mundo…”, hoy ausentes de ese alto organismo.

Quiero recordar a un místico y maestro que tiene en mi vida una gran influencia, el monje trapense de la Abadía de Getsemaní en Kentucky, Tomás Merton, quien dice: “La mayor necesidad de nuestro tiempo es limpiar la enorme masa de basura mental y emocional que atasca nuestras mentes y convierte toda vida política y social en una enfermedad de masas. Sin esa limpieza doméstica no podemos comenzar a ver. Si no vemos no podemos pensar”.

Eras muy joven Barack durante la Guerra de Vietnam; tal vez no recuerdes la lucha del pueblo norteamericano por oponerse a la guerra.

Los muertos, heridos y mutilados en Vietnam hasta el día de hoy sufren sus consecuencias.

Tomás Merton decía –frente a un matasellos del correo que acababa de llegar, The U.S. Army, key to peace, “El ejército estadounidense, clave de la paz”–: ningún ejército es clave de la paz. Ninguna nación tiene la clave de nada que no sea la guerra. El poder no tiene nada que ver con la paz. Cuando más aumentan los hombres el poder militar, más violan la paz y la destruyen.

He compartido y acompañado a los veteranos de guerra de Vietnam, en particular a Brian Wilson y sus compañeros, quienes fueron víctimas de esa guerra y de todas las guerras.

La vida tiene ese no sé qué de lo imprevisto y sorprendente, de la fragancia y belleza que Dios nos dio para toda la humanidad y que debemos proteger para dejar a las generaciones futuras una vida más justa y fraterna; restablecer el equilibrio con la Madre Tierra.

Si no reaccionamos para cambiar la situación actual de la soberbia suicida, arrastrando a los pueblos a recovecos profundos donde muere la esperanza, será difícil salir y ver la luz. La humanidad merece un destino mejor.

Sabes que la esperanza es como el loto que crece en el fango y florece en todo su esplendor mostrando su belleza. Leopoldo Marechal, ese gran escritor argentino, decía que “del laberinto se sale por arriba”.

Y creo, Barack, que después de seguir tu ruta equivocando caminos, te encuentras en un laberinto sin poder encontrar la salida y te entierras más y más en la violencia, en la incertidumbre, devorado por el poder de dominación, arrastrado por las grandes corporaciones, el complejo industrial militar, y crees tener el poder que todo lo puede y que el mundo está a los pies de los EE.UU. porque impone la fuerza de las armas, e invades países con total impunidad. Es una realidad dolorosa, pero también existe la resistencia de los pueblos que no claudican frente a los poderosos.

Son tan largas las atrocidades cometidas por tu país en el mundo que daría tema para largo, es un desafío para los historiadores que tendrán que investigar y saber de los comportamientos, política, grandeza y pequeñeces que han llevado a EE.UU. al monocultivo de las mentes que no le permite ver otras realidades.

A Bin Laden, supuesto autor ideológico del ataque a las Torres Gemelas, lo identifican como el Satán encarnado que aterrorizaba al mundo y la propaganda de tu gobierno lo señalaba como el “eje del mal”, y eso le ha servido para declarar las guerras deseadas que el complejo industrial militar necesita para colocar sus productos de muerte.

Sabes que investigadores del trágico 11 de septiembre señalan que el atentado tiene mucho de “autogolpe”, como el avión contra el Pentágono y el vaciamiento anterior de las oficinas de las Torres; atentado que dio motivo para desatar la guerra contra Irak y Afganistán y ahora contra Libia; argumentando en la mentira y la soberbia del poder que todo lo hacen para salvar al pueblo, en nombre de “la libertad y defensa de la democracia”, con el cinismo de decir que la muerte de mujeres y niños son “daños colaterales”. Eso lo viví en Irak, en Bagdad con los bombardeos a la ciudad y el hospital pediátrico, y en el refugio de niños que fueron víctimas de esos “daños colaterales”.

La palabra vaciada de valores y contenido, por lo que al asesinato lo llamas muerte y dices que por fin EE.UU. ha “muerto” a Bin Laden. No trato de justificarlo bajo ningún concepto, estoy en contra de todo terrorismo, tanto de esos grupos armados, como del terrorismo de Estado que tu país ejerce en diversas partes del mundo apoyando a dictadores, imponiendo bases militares e intervenciones armadas, ejerciendo la violencia para mantenerse por el terror en el eje del poder mundial. ¿Hay un solo “eje del mal”? ¿Cómo lo llamarías?


¿Será por ese motivo que el pueblo de los EE.UU. vive con tanto miedo a las represalias de quienes llaman el “eje del mal”? El simplismo e hipocresía de justificar lo injustificable.

La paz es una dinámica de vida en las relaciones entre las personas y los pueblos; es un desafío a la conciencia de la humanidad; su camino es trabajoso, cotidiano y esperanzador, donde los pueblos son constructores de su propia vida y de su propia historia. La paz no se regala, se construye, y eso es lo que te falta, muchacho: coraje para asumir la responsabilidad histórica con tu pueblo y la humanidad.

No puedes vivir en el laberinto del miedo y la dominación de quienes gobiernan los EE.UU., desconociendo los tratados internacionales, los pactos y protocolos, de gobiernos que firman pero no ratifican nada y no cumplen ninguno de los acuerdos, pero hablan en nombre de la libertad y el derecho.

¿Cómo puedes hablar de la paz si no quieres cumplir con nada, salvo los intereses de tu país?

¿Cómo puedes hablar de la libertad cuando tienes en las cárceles a prisioneros inocentes, en Guantánamo, en los EE.UU., en las cárceles de Irak, como la de Abu Graib, y en Afganistán?

¿Cómo puedes hablar de los derechos humanos y la dignidad de los pueblos cuando los violas permanentemente y bloqueas a quienes no comparten tu ideología y deben soportar tus abusos?

¿Cómo puedes enviar fuerzas militares a Haití después del devastador terremoto y no ayuda humanitaria a ese sufrido pueblo?

¿Cómo puedes hablar de libertad cuando masacras a los pueblos del Medio Oriente y propagas guerras y torturas, en conflictos interminables que desangran a los palestinos e israelíes?

Barack: mira para arriba de tu laberinto, puedes encontrar la estrella que te guíe, aunque sepas que nunca podrás alcanzarla, como bien lo dice Eduardo Galeano.

Busca ser coherente entre lo que dices y haces, es la única forma de no perder el rumbo. Es un desafío de la vida.

El Nobel de la Paz es un instrumento al servicio de los pueblos, nunca para la vanidad personal.

Te deseo mucha fuerza y esperanza, y esperamos que tengas el coraje de corregir el camino y encontrar la sabiduría de la paz.

Buenos Aires, 5 de mayo de 2011

Un día como hoy, hace 34 años, volví a la vida; tuve un vuelo de la muerte durante la dictadura militar argentina apoyada por los EE.UU., y gracias a Dios sobreviví y tuve que salir por arriba del laberinto de la desesperación, y descubrir en las estrellas el camino para poder decir, como el profeta: “La hora más oscura es cuando comienza el amanecer”.

viernes, 6 de mayo de 2011

Cara y Ceca

Dicen por ahí que la historia es cíclica, que todo se repite, que no se aprende del pasado sino que se reproducen los viejos errores. Los mismos tropiezos se presentan ante nosotros para hacernos dar cuenta de que nada hemos avanzado en el camino de la tentadora "civilización". Más que avanzar, pareciera que retrocedemos constantemente. 
A muchos nos gusta pensar que esto es cierto, pero relativamente cierto. Nos gusta pensar que ciertos descubrimientos, ciertos logros que alcanzó el contradictorio ser humano nos dan herramientas para alcanzar ese futuro mejor que todos queremos, o que todos decimos que queremos. Sin embargo, los cimbronazos de la historia nos llevan a pensar que lo repetitivo existe, que muy a nuestro pesar, hay cuestiones que no hemos superado, y que cuando pensamos que lo hemos hecho, la realidad prepara su revolver y nos dispara un manojo de serpentinas en la cara.
Después la vemos allí, revolcándose de risa en el suelo, regocijándose por haber cometido, una vez más, la más pícara de sus bromas: mofarse de nuestra ignorancia y de nuestra credulidad.

CARA 

En 1898, el por entonces subsecretario de marina de guerra de Estados Unidos Theodore Roosevelt escribía: "Ningún triunfo pacífico es tan grandioso como el supremo triunfo de la guerra".
Ocho años después, el 10 de diciembre de 1906, ya como presidente de los Estados Unidos, recibía el premio Nobel de la paz "Por su exitosa labor de mediación para finalizar la Guerra Ruso-Japonesa y su interés en el arbitraje, habiéndole proporcionado al Tribunal de Arbitraje de La Haya su primer caso"

CECA

El 9 de octubre del 2009, el actual presidente de los Estados Unidos, Barack Obama recibe el premio Nobel de la paz “por conseguir un pacto para el desarme nuclear, por impulsar el proceso de paz en Oriente Medio y fomentar la lucha contra el cambio climático”.
Dos años después, el 1 de mayo del 2011, anuncia en un discurso al mundo entero: “[…] Hoy en día, bajo mi dirección, los Estados Unidos lanzaron una operación contra ese complejo en Abbottabad, Pakistán. Un pequeño grupo de estadounidenses llevó a cabo la operación con extraordinario coraje y capacidad. Ningún estadounidense resultó herido. Se tuvo cuidado de evitar víctimas civiles. Después de un tiroteo, mataron a Osama Bin Laden y tomaron la custodia de su cuerpo… La muerte de Bin Laden marca el logro más significativo hasta la fecha en el esfuerzo de nuestra nación para derrotar a Al Qaeda. Sin embargo, su muerte no significa el fin de nuestro esfuerzo. No hay duda de que Al Qaeda continuará con los ataques en contra de nosotros. Debemos permanecer alerta en el país y el extranjero […]”

lunes, 2 de mayo de 2011

Se busca: NUEVA AMENAZA GLOBAL




Importante potencia mundial requiere:

Alguien a quien buscar, preferente un terrorista que imparta miedo a escala global.

Nos encontramos en la búsqueda de un enemigo público mundial con asociaciones inmediatas con el terrorismo islámico, dominio avanzado en la construcción de bombas, en el manejo de armas y en la dirección de kamizakes.

La posición implica la posibilidad de ser conocido alrededor del globo, alianzas secretas con los grandes mandatarios y la libertad de imponer terror en toda la sociedad.

Serán valorados aquellos candidatos con fuerte orientación antiimperialista, devotos del Islam, y con importantes conexiones en Al Qaeda.

Se trata de una excelencia oportunidad para formar parte de una organización altamente profesional, prolija en la coordinación de sus laborales, y sobre todo, en expansión. Se ofrecen excelentes condiciones de contratación, grandes posibilidades de desarrollo de carrera y capacitación continua.

Requisitos que deben cumplir los postulantes:

·   Edad: de 16-18 años en adelante 
·   Lugar residencia: Emiratos árabes, Arabia Saudita, Afganistán, o alrededores.
·   Atentados: uno a escala local y uno con impacto global (excluyente)
·   Área de estudio: recursos humanos, comercio exterior e industria armamentista.
·   Educación: título de la Inter-services Intelligence y de la Central Intelligence Agency.
·   Aspecto físico: barba, tez morena y turbante (excluyente)
·   Idioma: árabe básico, inglés avanzado.
·   Indicar remuneración pretendida: a convenir

Barack Obama anuncia la muerte de Osama Bin Laden

domingo, 1 de mayo de 2011

El origen del mundo

Hacía pocos años que había terminado la guerra de España y la cruz y la espada reinaban sobre las ruinas de la República. Uno de los vencidos, un obrero anarquista, recién salido de la cárcel, buscaba trabajo. En vano revolvía cielo y tierra. No había trabajo para un rojo. Todos le ponían mala cara, se encogían de hombros o le daban la espalda. Con nadie se entendía, nadie lo escuchaba. El vino era el único amigo que le quedaba. Por las noches, ante los platos vacíos, soportaba sin decir nada los reproches de su esposa Beata, mujer de misa diaria, mientras el hijo, un niño pequeño, le recitaba el catecismo.
Mucho tiempo después, Joseph Verdura, el hijo de aquel obrero maldito, me lo contó. Me lo contó en Barcelona, cuando yo llegué al exilio. Me lo conto: él era un niño desesperado que quería salvar a su padre de la condenación eterna, y el muy ateo, muy tozudo, no entendía razones.
- Pero papá -le dijo Joseph, llorando-. Si dios no existe ¿quién hizo el mundo?
- Tonto -dijo el obrero cabizbajo, casi en secreto- Tonto. Al mundo lo hicimos nosotros, los albañiles.


El libro de los abrazos, Eduardo Galeano


viernes, 29 de abril de 2011

La economía según Lionel Robbins

“La economía es la ciencia que estudia la conducta humana como una relación entre fines y medios limitados que tienen diversa aplicación"

Los invito a pensar dos segundos en cuán económica es la relación entre la conducta humana y los recursos LIMITADOS con los que disponemos.

1...
2...



Parece una tomada de pelo, pero no existe relación menos económica que esa. Pecando de obvio, les comento: la "economía" de mercado no hace otra cosa que explotar todos los recursos disponibles sin considerar que, de hecho, son limitados.

Entonces la gran pregunta: cuando se acaben esos recursos...

¿qué hacemos?


lunes, 25 de abril de 2011

La educación según Sarmiento



"(...)La concurrencia de los niños a la escuela trae el efecto moralizador de absorber una parte de tiempo, que sin ella sería disipado en la ociosidad y en abandono; habituar el espíritu a la idea de un deber regular, continuo, le proporciona hábitos de regularidad en sus operaciones; añadir una autoridad más a la paterna, que no siempre obra constantemente sobre la moral de los niños, lo que empieza ya a formar el espíritu a la idea de una autoridad fuera del recinto de la familia; últimamente la reunión de macas de individuos, la necesidad de contener entre ellos sus pasiones, y la ocasión de estrechar relaciones de simpatía, echa sin sentirlo los primeros rudimentos de moralidad y de sociabilidad tan necesarios para prepararlos a las obligaciones y deberes de la vida de adultos (...)"

miércoles, 20 de abril de 2011

Acerca de "cambiar el mundo"

Generaciones y generaciones se han ocupado de colocar a esa frase en la categoría de lo "utópico".
Probablemente hayan estado en lo cierto en algún sentido, dado que resulta impensable (y suena "ilógico", ante nuestra querida madre, la razón) que una sola persona pueda cambiar el orden de lo existente. Primero, por una cuestión de dimensiones: simplemente no da ni el tiempo, ni el espacio para que ello pueda suceder. Segundo, porque probablemente ellos mismos han intentado hacerlo, a su manera, alguna vez, pero se han encontrado con las mismas barreras que nos encontramos nosotros: el "no" hereditario, que implanta esa idea de anquilosamiento social, directamente relacionada con una imposibilidad de producir algún tipo de cambio significativo. 
Sin embargo, en ese "no", no se concibe la idea de un proceso histórico, a largo plazo, en el que ciertas cuestiones del mundo moderno pueden llegar a modificarse. 
Les propongo tomar una frase que, a mi entender, lo resume todo: "persiguiendo utopias se consiguen grandes realidades" ¿Qué significa esto? Bien, esta es una de las tantas interpretaciones que puede llegar a tener: utopía y miedo actúan de la misma forma, instalando un efecto paralizante que genera una detención en quien la experimenta. El miedo a lo desconocido es, muchas veces, mucho más fuerte que la curiosidad o las ansías de ir mas allá. Pero el miedo, como prácticamente todo, esta basado es una concepción social: tenemos miedo a lo que nos enseñaron que hay que temer, yendo desde el monstruo debajo de la cama, hasta la mismísima muerte. La utopía quizás venga, desde sus mismísimos orígenes, mal entendida: Tomas Moro la utilizó para referirse al "lugar que no existe" (en griego: "Ou" = No / "Topos" = Lugar). Y es que ese lugar no existe porque nosotros no concebimos que pueda llegar, algún día, a existir. Esa falta que visión, nos repliega y genera que nos quedemos en el molde, resignándonos, y llevándonos a decir frases del tipo: "es lo que hay". 
Sí todos nos quejamos por variados motivos, (desde la mortalidad infantil en áfrica, pasando por las quejas contra los gobiernos, y terminando en el robo del celular en la esquina de su casa) ¿por qué no hacemos nada para que esas quejas desaparezcan? ¿por qué esperar pasivamente a que los problemas se resuelvan "desde arriba?
La utopía de "cambiar el mundo" suena demasiado ambiciosa, pero en realidad debe tomarse como lo que realmente es: el fin último de un largo proceso cuyo inicio esta ante nuestros ojos y a nuestro alcance inmediato: cambiar nuestro propio mundo. No soy ni el primero, ni el último que va a escribir esto, pero frases armadas como: "el cambio esta en vos" o "el cambio empieza por vos mismo" me resultan por demás oportunas para esta cuestión. La utopía no debe servir más que como una guía, un objetivo a partir del cual actuar de distintas maneras para poder alcanzarlo; y en esas "distintas maneras" se encuentra la parte de "construir grandes realidades".


Probablemente no lleguemos a cambiar el mundo, pero al menos, algo habremos hecho.

domingo, 17 de abril de 2011

Mi premio dinamita

Es conocido, es prestigioso, pero...¿qué es el premio Nobel? o, para ser más precisos ¿quién fue Nobel? Nuestro prejuicio nos lleva a pensar que, seguramente, fue un grande de la historia que habrá contribuido con un aporte invaluable para el progreso de la humanidad...




Alfred nació en Estocolmo el 21 de Octubre 1833. Alfred se mudó a Rusia, donde su padre trabajó como ingeniero para el ejército. Alfred estudió mucho y con calidad. Alfred viajó a Francia y se enteró de la existencia de la nitroglicerina. Alfred investigó para convertir a esta sustancia en un explosivo estable, fiable y comerciable. Alfred experimentó, y en uno de sus tantos experimentos murió su propio hermano. Alfred descubrió, un buen día, una arena porosa y absorbente llamada tierra de diatomeas. Cuando Alfred hizo que la nitroglicerina fuera absorbida por esa tierra, se formó una pasta amasable. A esa masa se le podía dar forma de barras, que podían ser transportadas y sometidas a golpes, sin que ocurriera nada. Alfred decidió patentar esa masa bajo el nombre de dinamita. Alfred no lo pensó dos veces, y no tardó mucho en multiplicar los establecimientos dedicados a esta industria, de proyecciones incalculables, e introdujo la dinamita en toda Europa y en los Estados Unidos. Alfred también explotaba pozos de petróleo en el Cáucaso. Alfred se volvía cada vez más rico. Alfred murió solo en San Remo el 10 de diciembre de 1896.


Pero Alfred murió con culpa.


El 31 de diciembre se abrió su testamento. En él establecía que, con su fortuna, la más grande que un sueco reuniera individualmente, se premiase cada año, sin distinción de nacionalidad, credo, raza o color, el mejor descubrimiento en el campo de la física, la química, la medicina, la literatura, y la paz.


En vida, Alfred recibió un premio por sus "inventos importantes de valor práctico para la humanidad". La época exigía grandes proyectos de instalaciones como ferrocarriles, puertos, puentes, carreteras, minas y sobre todo, túneles, donde las explosiones eran necesarias.
En muerte, Alfred recibió, recibe, y probablemente recibirá el homenaje de todos aquellos a los que le facilitó, con sus prácticos inventos, la aceleración del proceso de exterminio de la humanidad. La época exige grandes gastos militares, para la "defensa de las naciones" y, sobre todo, para la guerra donde las explosiones son necesarias.


¡Con razón el presidente del país con la industria militar más grande del mundo recibió el premio Nobel de la paz!

jueves, 7 de abril de 2011

Señor billetín


Conozcamos un poco la historia de éste señor que aparece en nuestro billete de 100 pesos, ese glorioso papel al que le atribuimos tanto valor. Veamos quién fue este héroe, este prócer al que la patria le debe tanto, en cuyo obrar ejemplar han de modelarse generaciones y generaciones.

Veamos a qué hacen alusión esos señores a caballo en tono violeta, demás esta suponer que rememoran alguna gran y valiente hazaña en la historia de nuestra nación…



¿Quién fue Julio Argentino Roca?

Esa, como tantas otras preguntas que atañen a importantes figuras de la historia, no algo fácil de responder con la "objetividad" que muchas veces se pretende.
No es simplemente el nombre de una línea de ferrocarril, tampoco es solo el nombre de una avenida, ni de un colegio, ni de un polideportivo, ni siquiera de una localidad del interior del país. Julio Argentino Roca fue un político y un militar, y fue presidente en dos oportunidades. Su nombre es inseparable de la llamada "generación del 80"... pará pará, ¿y esto? ¡Tranquilo! La "generación del 80" fue un grupo de oligarcas (la élite) que, técnicamente, gobernó la Argentina desde 1880 hasta 1916. Estos señores, provenían de familias ricas, principalmente de Buenos Aires, poseían miles y miles de hectáreas, y manejaban la economía "nacional" (entre comillas porque en ese momento decir Argentina era lo mismo que decir Buenos Aires) a su antojo mediante el comercio con Gran Bretaña. Pero para manejar la economía, tuvieron que apoderarse del gobierno de la naciente "patria". Por eso, mediante el fraude electoral, se mantuvieron en el poder todos los años que le fueron necesarios para ensanchar sus bolsillos y endeudar al país de millones y millones de libras inglesas.
Pero esto termina acá. Roca, quién fue uno de los máximos exponentes del grupo que estamos describiendo, llegó a concretar mediante su accionar político muchos de los ideales de esta élite. Su gran ideal era europeizar a la argentina... ¡Y dale con los términos raros! A ver, europeizar, como bien indica la palabra, significaba copiar el modelo cultural europeo, fundado sobre el romanticismo, el nacionalismo, y el positivismo. En criollo, estos señores, basados en la idea de "progreso", pensaban que Europa era "superior", que todo habitante del suelo argentino que no sea educado (según el modelo de repetición cuan loro que trajo desde Estados Unidos el "padre de la escuela" Sarmiento) era un bárbaro, un vago, un salvaje. En su idea de civilización no cuajaban ni los guachos, ni los indios, en definitiva, solo cuajaban ellos, sus familias, y quizás, alguien más. Por esto se alentó la famosa inmigración de la que la gran mayoría de nosotros somos hijos/nietos: para que vengan los civilizados europeos a este suelo bárbaro y expandan su gran cultura entre los ignorantes (aunque el tiro salió notablemente por la culata). Por esto también, Julio Argentino Roca fue el encargado de llevar a cabo la "campaña del desierto".




¿Qué fue la "campaña del desierto"?

Sigamos la lógica de lo que explicamos más arriba: esta élite gobernante se basaba en la producción extensiva de la tierra (o sea, acumular y acumular hectáreas) para mantener su dominio económico y darse todos los lujos que les daba la gana. Sumemos a esto, esa idea de inferioridad, ese complejo de menor-valía que tenían estos señores, que los llevaba a imitar y a adorar el modelo cultural europeo. En esta concepción, como bien dijimos, todo aquél que no era correctamente educado, era considerado un salvaje, un bárbaro enemigo de la civilización y del progreso. Sumemos también el temor que tenia el gobierno de que Chile conquistara el sur argentino.
! Ah bueno, entonces si, conquistemos el desierto! total, como es un desierto ¿no debería haber mayores problemas, no? ¿Por qué tanto revuelo por todo este asunto?
Tanto revuelo por el simple hecho de que no era ningún "desierto" la Patagonia: si bien eran semi-nómades, los mapuches ocupaban las tierras del sur. ¿Mapuches? ¿INDIOS? Exactamente, no solo que ocupaban tierras que debían pertenecer a la élite, sino que encima este estorbo era de una raza completamente inferior. Contra las lanzas de estos salvajes, que con sus malones perturbaban la tranquilidad de las estancias, se impusieron las modernas armas del ejército nacional.
Fue, lisa y llanamente un genocidio: miles de mapuches muertos, otros tantos detenidos, y varias familias tomadas como prisioneras.
Un dato de color: estas familias fueron parte de una exposición de la barbarie, del salón de París, en 1890.


Pero, entonces, ¿no fue Roca un héroe ejemplar de esta nación? Bueno tampoco les quitemos sus méritos, mejor dejémoslo hablar a él, que seguramente nos convencerá con sus dichos:

Los indígenas han probado ser susceptibles de docilidad y disciplina. En lugar de masacrarlos para castigarlos sería mejor aprovechar esta cualidad actualmente enojosa. Se llegará a ello sin dificultades cuando se haga desaparecer ese ser moral que se llama tribu. Es un haz bien ligado y poco manejable. Rompiendo violentamente los lazos que estrechan los miembros unos con otros, separándolos de sus jefes, sólo se tendrá que tratar con individuos aislados, disgregados, sobre los cuales se podrá concretar la acción. Se sigue después de una razzia como la que nos ocupa, una costumbre cruel: los niños de corta edad, si los padres han desaparecido, se entregan a diestra y siniestra. Las familias distinguidas de Buenos Aires buscan celosamente estos jóvenes esclavos para llamar las cosas por su nombre"




¡Viva la patria!